lunes, 5 de diciembre de 2011

Lo que revela y oculta la crisis financiera " Alerta"

Alberto Rabilotta

La rebatiña colonial regresa al galope. Después de Libia será Siria mediante una “intervención limitada” de Francia, Inglaterra y Turquía, según el periódico francés Le Canard Enchaîné (23 noviembre 2011), y otra vez con el apoyo de la armada canadiense que el primer ministro conservador de Ottawa, Stephen Harper, dejó en el Mediterráneo para apoyar cualquier intervención de países de la OTAN (CBC, 20 noviembre 2011). Y luego “irán por Irán”, como escribía Juan Gelman en Página/12 el pasado 13 de noviembre.
Las no tan antiguas potencias coloniales europeas y el imperialismo estadounidense han aprendido la lección de Israel, que como destaca el historiador Yakov Rabkin “conservó el ‘virus’ occidental del uso de la fuerza para someter o colonizar a otros pueblos, y ahora ese virus está propagándose. No es de origen israelí ni de origen judío, es de origen europeo y fue muy bien preservado en Israel, que fungió como hospedante de valores occidentales que son tan agradables al rey de Arabia Saudí, quien los está aplicando con la represión en Bahrein” (http://alainet.org/active/47139〈=es).
En medio de las sucesivas crisis financieras, de los problemas estructurales del capitalismo que amenazan la supervivencia del sistema, la lucha por los mercados, sin tapujos y hasta con arrogancia, reaparece en sus formas originales. Detrás de las fuerzas militares de la OTAN, en Libia, llegaron los hombres de negocio de los países que participaron en esa agresión, como Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Qatar, Canadá e Italia. Los militares bombardearon, mataron e hirieron y desplazaron a numerosos civiles y destruyeron gran parte de la infraestructura de Libia, y los hombres de negocio llegaron para obtener los contratos para reconstruirla, para vender las armas que permitan reponer los arsenales y el material militar destruido, y de paso obtener los contratos para apropiarse al máximo posible de los dos recursos naturales abundantes en ese país: el petróleo y el agua dulce.
Nada ni nadie está al resguardo de esta ofensiva reaccionaria

El regreso a las peores épocas del capitalismo es evidente en todo. Una a una las conquistas laborales y sociales ganadas a través de largas y costosas luchas obreras están siendo limitadas o van camino de la eliminación en los países capitalistas avanzados, todo esto en nombre de la austeridad fiscal y la competitividad, o sea para reforzar la dictadura del capital financiero sobre las economías y los pueblos.

El retroceso político es abrumador. La cúpula de la Unión Europea decidió quien gobernará Grecia e Italia, y entre otras cosas se apresta a establecer una “dictadura presupuestaria” que pondrá fin, en la zona euro, a la soberanía política de las naciones en materia fiscal y presupuestaria.

Los pueblos entienden que el sistema político compuesto por los “partidos de gobierno” no ofrece alternativa a la situación actual. En realidad los “partidos de gobierno”, sean conservadores o socialdemócratas, han capitulado ante los mercados financieros y prometen seguir desangrando a sus ya debilitados pueblos. Y en este contexto el temor a la inseguridad económica y social se instala en el electorado, lo que constituye un peligroso caldo de cultivo, como quedó demostrado durante la crisis de los años 30 del siglo 20.
                        
Mientras tanto el desempleo es altísimo y sigue aumentando, y la recesión económica que afecta a los países endeudados, como Portugal, Grecia y España, se expandió a Italia y amenaza al resto de la zona euro a medida que los gobiernos de países como Francia aplican más medidas de austeridad fiscal para reducir el déficit presupuestario, que reducirán la demanda agregada, o sea la capacidad de gasto de los franceses, con las sabidas consecuencias de un frenazo económico, una reducción de la recaudación fiscal y el aumento del déficit presupuestario. Y como la oligarquía financiera no pierde la oportunidad de ésta crisis que ella misma creó, al mismo tiempo exige que los países de la zona euro sigan eliminando las principales conquistas laborales de los trabajadores, como la semana de 35 horas en Francia, país donde la productividad es más elevada que en Alemania, para retornar a las 38 horas, y vaya a saberse si habrá o no compensación salarial.

Crisis de la civilización capitalista.

En Europa el racismo se ha vuelto una cosa cotidiana y junto al nacionalismo de la peor especie ha pasado a formar parte de la plataforma de algunos partidos políticos. Los odios étnicos están presentes y en algunos países europeos se manifiestan a través del discurso de los políticos y gobernantes.

Como dijo el ensayista canadiense John Ralston Saul (1), la globalización que se suponía iba a abrir las fronteras del mundo ha llevado directa o indirectamente a lo contrario, al nacionalismo en su versión antigua. Lo que hemos visto en los últimos 25 años, por buenas y malas razones, es un sorprendente retorno del nacionalismo, del nacionalismo positivo (como en países de Sudamérica) y del nacionalismo negativo. Del retorno del populismo y ahora el regreso al racismo. En las últimas décadas el racismo volvió a ser algo “socialmente aceptable”. Es algo atroz… Se puede ser racista y ser electo para gobernar un país. Italia tuvo un fascista como viceprimer ministro; Francia, vaya uno a saber; Hungría… ¿Cómo sucedió esto? ¿No era que íbamos hacia la apertura y que el nacionalismo estaba muriendo? La globalización trajo de vuelta, a nivel nacional, el populismo, el nacionalismo, el racismo y el fascismo, y las fronteras están cerrándose no por el miedo a Al-Qaeda sino porque están regresando las actitudes del viejo nacionalismo negativo, y esta es sólo una de las consecuencias imprevistas de la globalización dirigida por una deshumanizada ideología economicista.

Las elites que dieron vida a la globalización no están preparadas para la incertidumbre y confusión actual. Saben que algo está sucediendo pero ven los aspectos negativos como excepción a la regla, cuando en realidad "ya no estamos en la globalización, sino en otra cosa que todavía no sabemos definir", declaraba John Saul en 2005, cuando publicó su libro “The Collapse of Globalism and the Reinvention of the World”- (2). Y agregaba que si no hacemos este análisis seremos incapaces de crear una dirección (de cambio) y volveremos a ser victimas de las circunstancias de quienes propongan una dirección a seguir. Eso pasó en los años 30, y en muchos países llevó al nazismo o el fascismo, en otros llevó al New Deal o al comunismo.

En un debate el 11 de marzo pasado en Waterloo, provincia de Ontario, Canadá, John Saul subrayó que la globalización es un intento de “cambiar de prisma” para ver la civilización: “Hubo tiempos en que se la veía a través de Dios, de la religión, a través de la monarquía absoluta o de una ideología. La ideología a partir los años 70 del siglo 20 fue que había que mirar el mundo a través de la economía, y eso fue definido como ‘globalización’. O sea ver el mundo a través de la economía”.

El pensador canadiense explica como a través de esta ideología se piensa acerca del “ciudadano, que pasa a ser un cliente; de la cultura, en términos de cómo organizarla, financiarla y controlarla; o de la salud, donde uno entra en un hospital y nadie es un enfermo, sino clientes, como si fueran objetos de una teoría de gestión económica. Esta ideología que llamamos globalización es fundamentalmente un retorno a la visión utilitarista del funcionamiento de la civilización, de como inevitablemente debe funcionar”.

Para John Saul la globalización no es una idea nueva ni tampoco original, sino una vieja idea atada a una visión linear de como la civilización funciona y debe funcionar: “Forma parte de la antigua visión del racionalismo y el utilitarismo, de como nos movemos del pasado hacia el futuro, sin nunca poder retroceder. El progreso es siempre avanzar. La globalización es una especie de antiguo y lineal utilitarismo económico, atado a viejos modelos de crecimiento y de lo que constituye la riqueza, de que no hay limites a la expansión y el crecimiento, de que hay que aumentar constantemente el comercio exterior sin jamás examinar que tipo de comercio, en cuáles términos o si el comercio nos aporta lo que realmente queremos, ni tampoco examinar cuál es el propósito de aumentar el crecimiento o el comercio”

Este enfoque lineal, agrega, no produce una visión incluyente, de conjunto, sino una estrecha visión utilitaria de como el mundo funciona, y rompe el concepto de la ciudadanía, del bien común y la idea misma del ciudadano desinteresado, la idea misma de civilización, y nos aleja de lo que precisamente necesitamos, una visión holística, amplia e incluyente. Lo que ha ocurrido en los últimos 30 años es muy similar a la atmósfera en Francia bajo (el reinado de) Louis-Philippe 1 (3).

Apunta, como algunos economistas y politólogos, que bajo la globalización hubo un franco retorno del mercantilismo, o sea la creación de grandes corporaciones integradas horizontalmente (y) básicamente controladas por gerentes o administradores. Y compara las grandes transnacionales de hoy día con las empresas mercantilistas británicas u holandesas, como la Compañía de la Bahía Hudson creada por los británicos para controlar el comercio y la extracción de recursos en Canadá, o la Compañía Británica de las Indias Orientales, que no creaban riquezas sino que transportaban y comerciaban diferentes productos a través del mundo. Y subraya que bajo el orden neoliberal “tampoco aumentó la competencia entre firmas, sino al contrario, porque hemos visto el aumento de monopolios y oligopolios”.

Como escribe el sociólogo mexicano Pablo González Casanova (La Jornada, 14 de noviembre pasado), no hay duda de que vivimos en un mundo injusto y peligroso. La “opción racional” que orienta a las ciencias sociales hegemónicas se está convirtiendo, paradójicamente, en opción irracional. Sobre este aspecto y utilizando el referente de la “limpieza étnica”, John Saul habla de la “limpieza intelectual que en las últimas décadas hemos presenciado dentro de los círculos académicos, en particular en los departamentos de economía, para impedir la llegada o el acceso a nuevas ideas. Nunca hubo tan pocos desacuerdos entre economistas. Ahora eso está cambiando porque la situación es tan obvia que no puede ser ignorada. ¡Tres décadas sin desacuerdos! Quienes estaban en desacuerdo no eran publicados. Esto es un ejemplo clásico de la ideología, de rechazo al pensamiento intelectual, a las diferencias intelectuales, porque es a través de la diferencia que descubrimos nuevas cosas. Es algo similar a la secreta Congregación para la Propagación de la Fe (Santo Oficio) de la Iglesia católica, o sea un instrumento de propaganda a favor de una ideología, pero en este caso pretendiendo ser una ciencia económica”.

Para John Saul estamos frente a una ruptura catastrófica del pensamiento intelectual occidental, que explica la ausencia de cuestionamiento sobre la globalización, sobre el crucial ¿hacia dónde nos están dirigiendo? Y afirma que “es como haber caído en un escolasticismo de bajo nivel. Diría que lo que hemos tenido en las últimas tres décadas en términos de pensamiento económico (hegemónico) es el más bajo nivel de educación en materia de pensamiento intelectual desde 1750, cuando Voltaire decía que la aristocracia dominante (en Francia) no tenía necesidad de aprender a leer porque tenían personal doméstico que les leían”.

"LA AMENAZA DE LOS INDIGNADOS"

Rafael de la Garza Talavera

Las críticas, por no decir descalificaciones, al movimiento mundial que en unos lugares se conoce como indignados y en otros ocupas se han concentrado en denunciar la falta de demandas claras. Sin embargo, los recientes desalojos en Nueva York, París, Zurich y Londres demuestran que los gobiernos de esos países consideran al movimiento como una amenaza, a pesar de su supuesta incapacidad para definir objetivos y fines específicos. Parece ser que unas cuantas decenas o centenas de personas acampando en parques públicos o privados constituyen un insoportable desafío para los dueños del dinero en el mundo a pesar de que, según ellos, nadie comprende que quieren estos manifestantes. Por su parte, los banqueros están planeando atacar a los ocupas de Wall Street con un ‘discurso negativo’ que, ampliado por los medios que controlan, intentaría desprestigiar al movimiento. La empresa Clark Lytle Geduldig & Cranford (CLGC) sugiere que “Quizá sea fácil rechazar al OWS como un grupo de manifestantes desordenados, pero está demostrado que deberían ser tratados como competidores organizados, muy hábiles y capaces de hacer mover a los medios (...) Para contrarrestar esto, tenemos que hacer lo mismo.” (http://www.jornada.unam.mx/2011/11/20/economia/025n1eco)
 Los movimientos sociales posteriores al levantamiento indígena de 1994 en Chiapas poseen una serie de características que para las instituciones políticas tradicionales y sus corifeos son un misterio pero sobre todo una amenaza. El mundo de la política tradicional considera que un movimiento que no tiene un impacto inmediato y mensurable en la realidad y en las instituciones políticas o económicas simple y sencillamente no sirve para nada, pero no por ello dejan de reprimirlos y criminalizarlos sistemáticamente. Para nadie resulta un secreto que los políticos tradicionales se comportan como los empresarios, procurando que las ganancias, políticas o monetarias -que para el caso son lo mismo- sean en el corto plazo. En este sentido, todo lo que no deje ganancia hoy no sirve. Y es aquí donde radica una de las características del movimiento mundial en cuestión: no quiere ganancias rápidas sino inversiones a mediano y largo plazo. El objetivo principal del movimiento mundial es visibilizar la relación perversa entre los gobiernos y las corporaciones internacionales, basada en el lucro, para que las personas que luchan todos los días para sobrevivir se den cuenta de la vida miserable que nos ofrece el capitalismo mundial.
En efecto, a partir de 1994, los movimientos sociales han procurado comunicarse con la sociedad, manteniendo la interlocución con el estado en un segundo plano, para hacerle ver cuáles son los mecanismos que perpetúan la dominación, la explotación del hombre por el hombre. No pretenden tapar el sol con un dedo o caer en el dilema de todo o nada sino construir un discurso coherente que impacte no sólo a la inteligencia sino a los corazones de millones de personas que han visto la depredación de nuestro entorno vital y la pauperización de nuestras vidas y del futuro de nuestros hijos. Y dadas las circunstancias, caracterizadas por un monopolio mediático en todo el mundo, no es tarea fácil. Hoy los medios de comunicación son la principal arma de los dueños del dinero para persuadir a la población de las ‘bondades’ del capitalismo por lo que producir un discurso alternativo es el punto de partida de cualquier movimiento social contemporáneo.
Cuando el emperador chino decide ponerse un traje imaginario para impresionar a la corte sufre la mayor de las humillaciones cuando un niño exclama: ¡el emperador está desnudo! Y eso es exactamente lo que miles de personas están haciendo al reunirse en espacios públicos. Están diciendo simple y sencillamente que el capitalismo va desnudo, que sus ropajes ideológicos como la democracia liberal, los sistemas de gobierno, el desarrollo económico y el crecimiento, el progreso tecnológico y la libertad para consumir, no pueden ocultar más su comportamiento psicópata, su cinismo y corrupción, su incapacidad para construir sociedades en las que se pueda vivir con dignidad. Y si esto no es un objetivo claro, una demanda definida -mas allá de las diferencias lógicas producto de la enorme diversidad de un movimiento social mundial- pues entonces no entiendo nada. Y me da la impresión de que los dueños del dinero y sus empleados, los gobernantes, lo tiene muy claro también – como se señala arriba- aunque se empeñen en difundir la idea de que los indignados/ocupas carecen de demandas. Más bien lo que están buscando -con ayuda de los remanentes de la izquierda ortodoxa mundial- es que los destinatarios del mensaje, o sea ese 99%, se confunda y los escuche a ellos en lugar de a los que gritan a todo el mundo: ¡el capitalismo va desnudo! Sus ropajes ideológicos están deshechos y no pueden ocultar más sus miserias y sus mentiras.
Por lo que respecta a las formas de organización, en particular la asamblea popular, se puede argumentar lo complicado que es llegar a acuerdos y la posibilidad de que grupos politizados las manipulen pero a estas alturas es preferible que sean los que participan en ellas los que se equivoquen en lugar de las dirigencias partidistas o de organizaciones de izquierda tradicional. Las asambleas es un medio para construir una sociedad que reconozca su diversidad y su capacidad para tomar decisiones. En la medida en que esto suceda el medio se enlaza directamente con el fin último del movimiento: la posibilidad de vivir con dignidad. Para muchas personas que desconfían de los mecanismos de representación, la única posibilidad de manifestarse genuinamente se encuentra en las asambleas, en donde podrán escucharse a sí mismo, independientemente de que lo que digan ‘sirva’ al movimiento. Ocupar espacios públicos y organizar una base territorial expresa claramente la intención del movimiento de recuperar espacios, hacerse notar por el ciudadano común y corriente y desarrollar una solidaridad, una identidad a partir de experimentar condiciones similares y socializar formas de pensar y vivir.
Por último, las formas de acción giran alrededor de la lucha pacífica y global. La jornada mundial articuló protestas en un mismo día alrededor del mundo. Los que participaron en el 15O lograron comunicarse con muchas personas a miles de kilómetros de distancia, en tiempo real, articulando por primera vez una protesta que ha sido el sueño los teóricos de la revolución mundial. Y a reserva de valorarla en su justa dimensión, dicha jornada resultó un experimento que pone en la mesa la posibilidad de realizar acciones coordinadas en muchos países y ciudades enriqueciendo las formas de acción de los movimientos sociales.
Por todo lo anterior y sin caer en el optimismo exagerado el movimiento social mundial posee un elemento de identidad colectiva que gira alrededor de un objetivo claro: levantarle las faldas al capitalismo para mostrar sus miserias en un lenguaje sencillo y comprensible para la mayoría de la población mundial. Y ese es un objetivo digno de los tiempos en que vivimos, un objetivo por el que vale la pena vivir.

¿Hasta cuándo vamos a permitirlo?

Jaime Giménez Sánchez de la Blanca

No se le escapa ya a nadie que el momento que vivimos en la actualidad formará parte de los libros de historia. Puede que en el futuro el comienzo del siglo XXI sea recordado como el punto de encuentro entre dos eras. Y es que son múltiples las crisis que la humanidad afronta en la actualidad. Una crisis de valores que ha alzado al dinero al trono que antes ocupaban los dioses y ha cambiado los antiguos lazos de solidaridad social por el sálvese quién pueda. Una crisis económica provocada por esa avaricia incontrolada, por esa obsesión desmedida que nos lleva a querer amontonar billetes sin importar a costa de qué. Una crisis social reavivada por el resquebrajamiento del pacto entre capital y trabajo que aseguraba cierta redistribución de la riqueza. Una crisis política originada por el hartazgo de los ciudadanos hacia las continuas traiciones de aquéllos que dicen representarnos. Una crisis ecológica, en fin, que pone en serio entredicho la supervivencia del modelo de vida al que nos hemos acostumbrado. Y en la base de todo ello una palabra: Globalización. La globalización que favoreció la asimilación de culturas diferentes extendiendo por todo el planeta el materialismo hiperconsumista del American way of life. La globalización que derrumbó fronteras para crear un mercado único mundial, facilitando el efecto dominó en caso de que una economía nacional colapsara. La globalización que invalidó la capacidad de lucha de los trabajadores debido a la facilidad de los capitales para trasladarse a geografías menos combativas. La globalización que alejó aún más los centros de decisión de los ciudadanos, trasladándolos de las oligarquías políticas a las élites económico-financieras. La globalización, finalmente, que hizo creer en el sueño imposible del eterno crecimiento económico, barriendo cualquier esperanza de respeto real al ecosistema en el que habitamos.
Ha llegado la hora de decir basta. Basta a esta lógica suicida de crecimiento salvaje. Basta a esta sumisión incondicional hacia los mal llamados representantes políticos. Basta a esta aceptación generalizada ante la desigualdad social y explotación laboral. Basta a este modelo económico que nos ve como a mercancía y no como a seres humanos. Basta a la idealización del dinero como principal motor de nuestras vidas.
El cambio total de modelo de vida, la reestructuración radical de nuestra mentalidad, no es una opción, es una obligación. El planeta que habitamos no da más de sí. El ritmo de producción actual supera con mucho los niveles de sostenibilidad ambiental. El agotamiento de los recursos no es una perspectiva catastrofista, es una posibilidad más que probable. Por ello, pronto nos veremos abocados a tomar la decisión más importante de nuestra historia. Aceptar la inviabilidad del modelo actual y tomar decisiones coherentes para construir una humanidad más justa, más consciente y más respetuosa con su entorno. O, por el contrario, aguantar este ritmo de crecimiento suicida hasta que el planeta se asfixie.
¿Hasta cuándo vamos a permitirlo?

"Este capitalismo no da respuesta a la crisis"

Guillermo Malaina
Ulrich Beck (1944), sociólogo alemán, profesor de la Universidad de Múnich y de la London School of Economics, estudioso de la globalización y creador de conceptos como la "sociedad del riesgo", ofreció el pasado jueves en el Museo Guggenheim de Bilbao una conferencia dentro del foro Zientzia Foroa, promovido por Ikerbasque y Jakiunde.
¿Los estados, las élites económicas, los pueblos... están preparados para asumir la globalización?
Creo que no. No se ha entendido realmente la globalización, incluso para los sociólogos es muy difícil de entender. La principal unidad de los procesos políticos eran los estados-nación y ya no es así. Ahora debemos tener en cuenta cómo viven los habitantes de distintas partes del mundo porque forman parte ya de nuestros conflictos diarios, pero no estamos todavía preparados para entenderlo.
Plantea que el actual ordenamiento político de los estados tradicionales no es adecuado para responder a la crisis económica. ¿Cómo debe reordenarse para que sea efectivo?
Es una pregunta importante, pero muy complicada. Los esfuerzos de los estados nacionales no son suficientes para encontrar soluciones ante problemas como el cambio climático, la crisis del euro o la crisis mundial financiera... Hay una verdad importante: esto no lo puede hacer uno solo, debe haber cooperación. El capitalismo se ha convertido en algo ilimitado, y ahora estamos en una situación en la que generamos riesgos globales cuya solución resulta imposible a través de los medios del Estado-nación. Esta es una nueva situación histórica. Hay que ir hacia adelante, y eso pasa por establecer formas de coope-ración entre estados, pero también entre ciudades a nivel mundial, regiones, entre distintas unidades... El Estado puede legitimarse, además, cooperando con la sociedad civil, porque esta plantea nuevas cuestiones y pide la participación de los ciudadanos. Esta otra cooperación es una nueva manera de legitimar a los políticos.
¿Se puede seguir hablando en el siglo XXI del capitalismo como un sistema garante?
La tecnología no es la única que genera problemas. El capitalismo genera sus propios riesgos. Por ejemplo, el tema de Lehman Brothers, que fue el inicio de la crisis financiera, es un poco lo que fue Chernóbil con la energía nuclear. Necesitamos tiempo para darnos cuenta de esto. En cierto modo, la nueva versión liberal del capitalismo no da respuestas a estas situaciones de crisis.
"Hay que reinventar la democracia a nivel transnacional"
Usted defiende el cosmopolitismo como vía de solución, pero ¿cómo puede llevarse a la práctica?
Esa es una de las grandes preguntas. Quizá surja un nuevo principio político. Yo le llamo cosmopolitismo, porque nos enfrentamos a riesgos globales. Y cabe decir: o cooperamos o fracasamos. La idea importante es que necesitamos un marco de referencia donde la gente esté orgullosa de formar parte de una tradición y, a la vez, esté abierta a otras. Esto no se opone totalmente a la idea del nacionalismo, pero lo cambia. Tenemos una tradición nacional, que es importante, pero no es suficiente. Hay que relacionarse con los demás.
¿Su planteamiento no puede resultar utópico ante el modelo actual, dominado por los intereses de los mercados y el modelo tradicional de Estado-nación?
Le voy a dar la vuelta. El nacionalismo es la utopía. El nacionalismo en el siglo XIX era la idea realista, pero ahora es irrealista. Es imposible vivir uno solo. La única perspectiva realista es que tus tradiciones nacionales se relacionen con las demás. Es la única manera de solucionar tus propios problemas nacionales. Hay que reinventar la democracia a todos los niveles en Europa. Muchas de las decisiones no se toman ya a nivel local, sino a nivel europeo o en grandes empresas de distintas partes del mundo. Esto significa que la mayor parte de las decisiones va más allá de la participación, más allá de la democracia. Así que hay que reinventar la democracia a nivel transnacional. Tenemos que pensar qué tipos de elementos de la democracia tradicional se pueden utilizar para que aquellos que toman las decisiones a nivel mundial sean responsables. Y creo que esto es realismo, no idealismo.

Declaración de Caracas "CELAC" AMERICA UNIDAD

“En el Bicentenario de la Lucha por la Independencia Hacia el Camino de Nuestros Libertadores”

1. Las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de los países de América Latina y el Caribe, reunidos en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, los días 2 y 3 de diciembre de 2011, en el marco de la III Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC) y la XXII Cumbre del Grupo de Río, y en el año de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela, y en memoria y homenaje a la trascendental obra histórica de El Libertador Simón Bolívar, acuerdan:

2. Reconocer la valiosa contribución del Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política - Grupo de Río- creado en diciembre de 1986 en Río de Janeiro en los temas centrales de la agenda regional y global y en favor de las más altas aspiraciones de nuestros países, así como el impulso que ha otorgado a la cooperación, como a la integración y al desarrollo de la región, la CALC, creada en diciembre de 2008, en Salvador de Bahía, Brasil.

3. Reafirmar la declaración de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe (Riviera Maya, México, 23 de febrero de 2010) y, en particular, la decisión de constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que comprende a los 33 Estados soberanos de nuestra región.

4. Saludar la creación del Foro Unificado CALC y Grupo de Río de composición abierta, Co-Presidido por Chile y Venezuela que impulsó la excelente tarea de redactar el documento de procedimientos de la CELAC, dando cumplimiento efectivo a la Declaración Ministerial de Caracas del 3 de julio de 2010.

5. Reconocer los importantes logros y consensos alcanzados en las reuniones de las Ministras y los Ministros de Relaciones Exteriores realizadas en Caracas, durante julio de 2010 y abril de 2011, así como las reuniones ministeriales especializadas de lo social, ambiental, energético, financiero y comercial, en el marco de la Presidencia venezolana de la CALC.

6. Conscientes de los desafíos que la crisis económica y financiera internacional presentan al futuro de nuestra región y a nuestras legítimas aspiraciones de inclusión social, crecimiento con equidad, con desarrollo sustentable e integración.

7. Convencidos de que la unidad e integración política, económica, social y cultural de América Latina y el Caribe constituye, además de una aspiración fundamental de los pueblos aquí representados, una necesidad para enfrentar con éxito los desafíos que se nos presentan como región.

8. Conscientes de que la conmemoración del Bicentenario de los procesos de Independencia en América Latina y el Caribe, ofrece el marco propicio para la consolidación y puesta en marcha de nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

9. Decididos a promover y proyectar una voz concertada de América Latina y el Caribe en la discusión de los grandes temas y en el posicionamiento de la región ante acontecimientos relevantes en reuniones y conferencias internacionales de alcance global, así como en la interlocución con otras regiones y países.

10. Reconocer que nuestros países han avanzado en procesos de Integración regional y subregional y en la conformación de diversos mecanismos a lo largo de las últimas décadas, reflejo de su vocación de unidad y su naturaleza diversa y plural, que constituyen un sólido cimiento a partir del cual edificamos la Comunidad que agrupa a todos los Estados latinoamericanos y caribeños.

11. Conscientes de la aspiración común de construir sociedades justas, democráticas y libres y, convencidos de que cada uno de nuestros pueblos escogerá las vías y medios que, basados en el pleno respeto de los valores democráticos de la región, del Estado de derecho, sus instituciones y procedimientos y de los derechos humanos, les permita perseguir dichos ideales.

12. Ratificar nuestro apego a los Propósitos y Principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas, y el respeto al Derecho Internacional.

13. Destacando el camino trazado por los Libertadores de América Latina y el Caribe hace más de doscientos años, un camino iniciado de manera efectiva con la independencia de Haití en 1804, dirigida por Toussaint Louverture, constituyéndose de esta manera en la primera República Independiente de la región. De la misma manera recordamos que la República de Haití liderada por su Presidente Alexandre Pétion, con la ayuda prestada a Simón Bolívar para la Independencia de los territorios que en el presente conocemos como América Latina y el Caribe inició las bases para la solidaridad e integración entre los pueblos de la región.

14. Inspirados en la obra de los Libertadores, y asumiendo plenamente su legado como acervo fundacional de nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

15. Conscientes de que han transcurrido 185 años desde que se ensayara el gran proyecto de los Libertadores, para que la región se encuentre hoy en condiciones de abordar, por la experiencia y la madurez adquirida, el desafío de la unidad e integración de América Latina y el Caribe.

16. Inspirados en el Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, acto fundamental de la doctrina de la unidad latinoamericana y caribeña, en el que nuestras jóvenes naciones soberanas plantearon la discusión de los destinos de la paz, el desarrollo y la transformación social del continente.

17. Destacando la participación de los pueblos indígenas y afrodescendientes en las luchas independentistas y reconociendo sus aportes morales, políticos, económicos, espirituales y culturales en la conformación de nuestras identidades y en la construcción de nuestras naciones y procesos democráticos.

18. Reconociendo el papel histórico de los países de la Comunidad Caribeña (CARICOM) en el proceso de liberación, desarrollo e integración en Latinoamérica y el Caribe, y enfatizando el compromiso permanente de CARICOM y los Pueblos Caribeños para contribuir con el desarrollo integral y sostenible de la región.

19. Exaltando la conmemoración del Bicentenario de Independencia, los países latinoamericanos y caribeños honramos la memoria de nuestras luchas independentistas y reafirmamos el pensamiento integracionista que enarbolaron nuestros héroes y heroínas.

Declaramos:

20. En el marco del Bicentenario de la independencia, nos hemos reunido los 33 países de América Latina y el Caribe, luego de los esfuerzos concretados en la Cumbre de América Latina y El Caribe (CALC) realizada el 17 de diciembre de 2008 en Salvador de Bahía y la Cumbre de la Unidad realizada en Cancún el 23 de febrero de 2010, para poner en marcha la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

21. Que conforme al mandato originario de nuestros libertadores, la CELAC avance en el proceso de integración política, económica, social y cultural haciendo un sabio equilibrio entre la unidad y la diversidad de nuestros pueblos, para que el mecanismo regional de integración sea el espacio idóneo para la expresión de nuestra rica diversidad cultural y a su vez sea el espacio adecuado para reafirmar la identidad de América Latina y El Caribe, su historia común y sus continuas luchas por la justicia
y la libertad.

22. Que teniendo en cuenta la diversidad en los procesos de formación de la identidad latinoamericana y caribeña, la CELAC se convierta en un espacio que reivindique el derecho a la existencia, preservación y convivencia de todas las culturas, razas y etnias que habitan en los países de la región, así como el carácter multicultural de nuestros pueblos, y plurinacional de algunos de nuestros países en especial de las comunidades originarias que promueven y recreen la memoria histórica, los saberes
y los conocimientos ancestrales.

23. Que reconociendo el derecho que tiene cada nación de construir en paz y libremente su propio sistema político y económico, así como en el marco de las instituciones correspondientes de acuerdo al mandato soberano de su pueblo, los procesos de diálogo, intercambio y negociación política que se activen desde la CELAC deben realizarse tomando en cuenta los siguientes valores y principios comunes: el respeto al Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias, la prohibición del uso y de la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la autodeterminación, el respeto a la soberanía, el respeto a la integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos de cada país, la protección y promoción de todos los derechos humanos y de la democracia.

24. Con fundamento en los valores y principios del párrafo anterior y recogiendo la práctica del Grupo de Rio, la CELAC promoverá el desarrollo de instrumentos para garantizar el cumplimiento de los mismos.

25. Que es necesario continuar unificando esfuerzos y capacidades para impulsar el desarrollo sostenible de la región, concentrando los esfuerzos en el creciente proceso de cooperación e integración política, económica, social y cultural para así contribuir con la consolidación de un mundo pluripolar y democrático, justo y equilibrado, y en paz, despojado del flagelo del colonialismo y de la ocupación militar.

26. Que es necesario profundizar la cooperación y la implementación de políticas sociales para la reducción de las desigualdades sociales internas a fin de consolidar naciones capaces de cumplir y superar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

27. La necesidad de avanzar sobre la base de nuestros principios en el fortalecimiento y consolidación de la cooperación latinoamericana y caribeña, en el desenvolvimiento de nuestras complementariedades económicas y la cooperación Sur-Sur, como eje integrador de nuestro espacio común y como instrumento de reducción de nuestras asimetrías.

28. Que la CELAC, único mecanismo de diálogo y concertación que agrupa a los 33 países de América Latina y El Caribe, es la más alta expresión de nuestra voluntad de unidad en la diversidad, donde en lo sucesivo se fortalecerán nuestros vínculos políticos, económicos, sociales y culturales sobre la base de una agenda común de bienestar, paz y seguridad para nuestros pueblos, a objeto de consolidarnos como una comunidad regional.

29. Que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), teniendo presente el acervo histórico del Grupo de Río y de la CALC, impulsará planes de acción para la implementación y el cumplimiento de los compromisos plasmados en las Declaraciones de Salvador de Bahía y de Cancún, en el Plan de Acción de Montego Bay y en el Programa de Trabajo de Caracas. Enalteciendo el proceso histórico vivido, las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de los países de América Latina y el Caribe deciden:

30. Adoptar, con base en los principios de flexibilidad y de participación voluntaria en las iniciativas las declaraciones y documentos adoptados en las reuniones ministeriales especializadas sobre Desarrollo Social y Erradicación del Hambre y la pobreza, celebrada en Caracas, 24 y 25 de marzo de 2011; reunión de seguimiento y evaluación de los avances del Foro de Ministros de Ambiente, Caracas, 28 y 29 de abril de 2011; reunión Ministerial sobre Energía, Caracas, 12 y 13 de mayo de 2011; reunión Ministerial sobre la Crisis Financiera Internacional y Comercio Exterior, Caracas 18 y 19 de mayo de 2011; reunión entre Mecanismos regionales y subregionales de integración en América Latina y el Caribe en el marco de la CALC, Caracas 25 y 26 de Octubre de 2010; reunión entre mecanismos regionales y subregionales de integración en América Latina y el Caribe en el área económico-comercial, Montevideo, 6 y 7 de abril 2010; Reunión entre mecanismos regionales y subregionales de integración en América Latina y el Caribe en el área productiva, Caracas 5 y 6 de mayo de 2011; reunión entre mecanismos regionales y subregionales de integración en América Latina y el Caribe en el área social e institucional, Caracas, 10 y 11 de junio de 2011; reunión de conclusiones entre mecanismos regionales y subregionales de integración en América Latina y el Caribe, Caracas, 11 de junio de 2011; reunión de coordinación de las iniciativas regionales en las áreas de infraestructura para la integración física de transporte y telecomunicaciones e integración fronteriza, realizada el 24 y 25 de marzo de 2011 en México; Reunión Regional de Mecanismos Latinoamericanos y Caribeños sobre Asistencia Humanitaria, realizada el 30 y 31 de mayo de 2011 en Panamá; reunión regional sobre protección a los migrantes, Perú 26 y 27 de junio de 2011. Dando cumplimiento al Programa de Trabajo de Caracas para la implementación de los mandatos de la CALC plasmados en las Declaraciones de Salvador de Bahía y de Cancún, así como en el Plan de Acción de los Cancilleres el 3 de julio de 2010.

31. Poner en marcha la CELAC, como mecanismo representativo de concertación política, cooperación e integración de los Estados latinoamericanos y caribeños y como un espacio común que garantice la unidad e integración de nuestra región.

32. Reafirmar que el propósito común de integración, unidad y cooperación dentro de la CELAC se sustenta en los acervos heredados por los principios compartidos y consensos adoptados en la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre la Integración y Desarrollo (CALC) y el Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política Grupo de Río, que luego de fructífera labor cesan formalmente en sus acciones y dan paso a la CELAC.

33. Incorporar el Plan de Acción de Caracas 2012 como parte integral de esta Declaración, con el objetivo de llevar a la realidad nuestro compromiso político de defensa de la unidad y la integración, la cooperación, la complementariedad y la solidaridad.

34. Aprobar el “Estatuto de Procedimientos de la CELAC”, como parte integral de la presente Declaración, poniendo así definitivamente en marcha su organización y funcionamiento.

35. Invitan a la Presidencia Pro-Témpore de la CELAC a que en el ejercicio de su Presidencia implementen el Plan de Acción de Caracas 2012 en especial lo relativo a los ejes temáticos en las áreas social, ambiental, energético, económico, cultural y otras áreas prioritarias determinadas en el Plan de Acción de Caracas. Asimismo, encomendar a los Ministros de Relaciones Exteriores a que formulen propuestas para destinar los recursos materiales y financieros necesarios, sustentados en los criterios de máxima efectividad y austeridad establecidos en el documento de procedimientos de la CELAC.

36. Comprometer la voluntad de nuestros gobiernos para instruir a los mecanismos y organismos regionales, a que promuevan entre ellos la comunicación, cooperación, articulación, coordinación, complementariedad y sinergia, cuando corresponda y a través de sus respectivos órganos directivos, para contribuir a alcanzar los objetivos de integración planteados en esta Declaración, asegurando el óptimo uso de los recursos y la complementariedad de esfuerzos.

37. Reafirmar la invitación para celebrar la Cumbre de la CELAC en la República de Chile en el 2012.

38. Celebrar en la República de Cuba la Cumbre de la CELAC en 2013.

39. Acoger la realización de la Cumbre de la CELAC en el año 2014 en la República de Costa Rica.

40. Dado en Caracas, cuna de El Libertador Simón Bolívar, República Bolivariana de Venezuela, el 3 de diciembre de 2011.    

martes, 29 de noviembre de 2011

Ediles tienen tres día para sesionar Tribunal ordenó a Concejo Municipal de Independencia aprobar créditos

El Tribunal III en lo civil y mercantil, constituido como Tribunal Constitucional, sentenció recientemente a favor del recurso de amparo que la Alcaldía del municipio independencia introdujera, luego que los ediles de la cámara municipal de esa jurisdicción se negaran a aprobar tres créditos adicionales.

Así lo dio a conocer el alcalde de ese municipio, Argenis Alvarado, quien señaló que esta decisión no tiene precedentes en el estado Yaracuy, creando así jurisprudencia en materia administrativa en lo que se refiere a los poderes públicos.

Luego de meses de espera y de tratar que los concejales entendieran que los recursos provenientes de estos créditos son para el beneficio del colectivo independence, un tribunal tuvo que poner orden y dictaminar que teníamos la razón, por lo cual sentenció a favor del pueblo de Independencia y no favoreció las pretensiones de los concejales y de quien los manipula, personaje que todos conocemos, el mismo que se ha vendido a la contrarrevolución”, expresó Alvarado.

El burgomaestre acotó que estos recursos, que sobrepasan los BsF 3.500 millones, serán destinados para la cancelación de pasivos laborales y proveedores, reparación y mantenimiento de los camiones compactadores de basura que operan en el municipio, embellecimiento de la ciudad, entre otros.

De igual forma, Alvarado dijo que con esta decisión muchas alcaldías serán beneficiadas indirectamente, ya que al crearse un precedente sobre el manejo y traspaso de la cosa pública los mandatarios municipales tendrán una herramienta para no caer en presiones póliticas por parte de algunos ediles que buscan el beneficio individual y no colectivo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

NUESTRAS CARPAS "Occupy Wall Street"

AMI GOODMAN
 Apenas pasada la 1 de la madrugada del martes recibimos la noticia de que la policía de la ciudad de Nueva York estaba haciendo una redada en el campamento de Occupy Wall Street. Fuimos rápidamente con el equipo de noticias de Democracy Now! hasta Zuccotti Park, ahora bautizado Plaza de la Libertad. Cientos de policías antidisturbios ya habían rodeado el área. 
Mientras la policía destrozaba las carpas, trabajadores de limpieza de la ciudad lanzaban las pertenencias de los manifestantes a los camiones de basura. Más allá de las barricadas, en el centro del parque, entre 200 y 300 personas se tomaban de los brazos formando una cadena humana y se negaban a ceder el espacio que habían ocupado durante casi dos meses. Fueron esposados y arrestados uno a uno.
Los pocos miembros de la prensa que logramos atravesar las barreras policiales fuimos enviados al área asignada a los periodistas, al otro lado de la calle frente al Zuccotti Park. Cuando nuestras cámaras comenzaron a grabar, estacionaron dos autobuses delante para impedirnos ver lo que sucedía del otro lado. Mis compañeros y yo logramos pasar entre los autobuses e ingresar al parque tras atravesar una montaña de carpas desarmadas, toldos y sobres de dormir. 
La policía casi logra impedir que los medios vean la destrucción.
Entre una pila de cosas amontonadas vimos una biblioteca destrozada. Ya dentro del parque encontré un libro en el suelo. Tenía inscripta la sigla “OWSL” de Occupy Wall Street Library, también conocida como la Biblioteca del Pueblo, una de las principales instituciones que había surgido de la dinámica democrática del movimiento. Según los últimos datos de los que se tenía registro, la biblioteca contaba con un total de 5.000 libros recibidos a través de donaciones. El que encontré entre los escombros de la democracia que estaba siendo arrojada a la basura  fue
“Nueva visita a un mundo feliz”, de Aldous Huxley.
A medida que avanzaba la noche aumentaba la ironía de haber hallado el libro de Huxley. Lo escribió en 1958, casi 30 años después de su famosa novela distópica “Un mundo feliz”. La obra original describía una sociedad del futuro donde la gente estaba estratificada entre pudientes y desposeídos. A los habitantes del “mundo feliz” se les proporcionaba placer, distracción, publicidad y drogas intoxicantes para volverlos complacientes: un mundo de perfecto consumismo donde las clases bajas hacían todo el trabajo para la élite.
“Nueva visita a un mundo feliz” fue el ensayo de Huxley en respuesta a la velocidad en que observó que la sociedad moderna se dirigía hacia ese futuro desolador. Haberme topado con ese libro no podía ser más pertinente: el campamento, que había sido motivado en gran medida por la oposición a la supremacía del comercio y la globalización, estaba siendo destruido.
Huxley escribió en su libro: “La Gran Empresa, hecha posible por el avance de la tecnología y la consiguiente ruina de la Pequeña Empresa, suele ser gobernada por el Estado, es decir, por un reducido grupo de jefes de partido y los soldados, policías y funcionarios públicos que cumplen sus órdenes. Una democracia capitalista, como la de los Estados Unidos, suele ser gobernada por lo que el profesor C. Wright Mills ha llamado la Élite del Poder”. Y continúa: “Esta Élite del Poder procura directamente ocupación en sus fábricas, oficinas y comercios a varios millones de los trabajadores del país, domina a muchos millones más prestándoles dinero para la compra de lo que ella produce y, como dueña de los medios de comunicación en masa, influye en el pensar, el sentir y el obrar de virtualmente todo el mundo”.
Uno de los trabajadores voluntarios de la Biblioteca del Pueblo, Stephen Boyer, estaba allí cuando allanaron el parque. Tras evitar ser arrestado y brindar primeros auxilios a sus compañeros, escribió: “Destruyeron todo lo que trajimos al parque. Nuestra hermosa biblioteca fue destruida. Nuestra colección de 5.000 libros desapareció. Nuestra carpa, que fue una donación, también fue destruida al igual que todo el esfuerzo que hicimos para levantarla”.
Poco después, la oficina del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, publicó una foto de una mesa con algunos libros y afirmó que los libros fueron bien conservados. Mientras tanto, la Biblioteca del Pueblo escribía el siguiente mensaje en tweeter: “Estamos contentos de ver que algunos libros están en buen estado. Ahora bien, ¿dónde están el resto de los libros y nuestra carpa y nuestras cajas?”. La carpa había sido donada a la biblioteca por la ganadora del Premio Nacional del Libro y leyenda del rock Patti Smith.
Muchos otros sitios de protesta del movimiento Occupy en otras ciudades fueron allanados recientemente. La alcaldesa de Oakland, Jean Quan, confesó a la BBC que había participado en una conferencia telefónica junto a los alcaldes de otras 18 ciudades para hablar de la situación. Otro informe de prensa observó que el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional habían asesorado a las autoridades de las ciudades.
Un juez del estado de Nueva York falló el martes a favor del desalojo y dictaminó que los manifestantes no pueden regresar al Parque Zuccotti ni con sus sobres de dormir ni con sus carpas. Tras el fallo, un abogado constitucionalista me envió un mensaje de texto que decía: “Solo recuerda: el movimiento está en las calles. Los tribunales siempre son el último recurso”. O como canta Patti Smith: “El pueblo tiene el poder”.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Indignados y golpeados

Unos mil manifestantes de Ocupemos Wall Street celebraron el jueves el segundo mes de vida de su movimiento bloqueando el acceso a la Bolsa de Nueva York, en una marcha que provocó incidentes con empleados del distrito financiero y la policía y dejó más de 100 detenidos.
La protesta formaba parte de una "Jornada de Acción Global" anunciada en el sitio occupywallst.org, con manifestaciones previstas en otras ciudades de Estados Unidos, así como en Bélgica, Alemania, Italia, Nigeria, Polonia y España.
En Los Angeles, cientos de personas manifestaron y unas 20 fueron arrestadas cuando la policía intentaba desalojar una minicampamento en el centro de la ciudad.
En Nueva York, la marcha arrancó en Zuccotti Park, asentamiento original del movimiento en el sur de Manhattan y del que los manifestantes fueron desalojados por la policía la madrugada del martes.
Los activistas no lograron llegar a la sede de la bolsa neoyorquina, situada a unos 300 metros del parque Zuccotti, ya que vallados metálicos de la policía bloqueaban las calles adyacentes.
Amontonados contra las barricadas policiales, los manifestantes protagonizaron escaramuzas con hombres vestidos de traje que trataban de abrirse paso para ir a trabajar en el distrito financiero.
"¡Wall Street está cerrada!", cantaban los activistas mientras enlazaban sus brazos y bloqueaban el acceso a la bolsa, el corazón del mundo financiero contra cuya codicia y corrupción protestan.
Si bien Wall Street abrió en su horario habitual de las 9H30 locales (14H30 GMT), los manifestantes lograron perturbar durante 45 minutos el acceso al lugar. La policía intervino creando un pasillo para escoltar a los corredores de bolsa y empleados.
Las escaramuzas dejaron un saldo de más de 100 detenidos, indicó a la AFP una vocera del departamento de Policía de Nueva York.
Tras la protesta, el grupo clamaba victoria y al menos un exasperado policía neoyorquino parecía darle la razón.
"Bloquearon todo. Esto es lo que pasa por haberlos echado del parque: se alborota un avispero", dijo este policía que no quiso revelar su identidad.
Las anteriores movilizaciones de Ocupemos Wall Street habían sido tensas pero en su mayoría pacíficas, con la policía utilizando una extensa red de vallas de metal para acorralar a los manifestantes e impedirles llegar a la sede de Wall Street.
En esta ocasión, también se desplegó policía montada en las afueras de la bolsa.
La jornada para celebrar el segundo mes de existencia de Ocupemos Wall Street incluye movilizaciones en varios puntos de Nueva York, entre ellos el tradicional Puente de Brooklyn y estaciones de metro.
"Queremos hacer sentir nuestra voz y compartir nuestra frustración", resumió un portavoz del movimiento, Mark Bray, asegurando que los manifestantes deberían ser "miles" en la tarde, cuando se hayan sumado los sindicatos a la manifestación.
Antes de comenzar la caminata, los activistas se felicitaban y se decían "feliz cumpleaños" unos a otros.
Desde el desalojo del campamento en la noche del lunes al martes, el parque Zuccotti quedó rodeado de barreras metálicas y vigilado por un importante contingente de policías y agentes de seguridad del propietario del emplazamiento, Brookfield Properties.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El imperio contra Chávez

¿Por qué el odio visceral y patológico de Estados Unidos de Norte América, al Coronel Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela? Estados Unidos en su papel imperial y de potencia hegemónica, es también el gendarme universal para que se cumpla el destino manifiesto y así declarar que lo que se resuelva en la Casa Blanca debe acatarse sin apelación. Pobre del Presidente de un Estado “libre e independiente” que no obedezca las órdenes imperiales: simplemente se transforma en un gobierno “peligroso” “indeseable” al que hay que atacarlo, derrocarlo o matarlo. Chávez no es un presidente obediente ni pusilánime y allí están las consecuencias: El imperio lo declaró enemigo al que hay que combatirlo, derrocarlo, asesinarlo. El imperio contra Chávez y Chávez resiste, vence, y airoso ha salido de golpes de Estado fallidos y de varios intentos de magnicidio que comenzaron en 1999, intensificados y cínicos bajo la administración Bush.
Las evidencias de la injerencia imperial en Venezuela son múltiples. Después del Golpe de Estado del 11 de abril de 2002, dos antiguos funcionarios de la Agencia de la Seguridad Nacional -NSD- declararon ante la prensa internacional que el Pentágono disponía de fuerzas especiales en estado de alerta para proporcionar "apoyo logístico" a los golpistas.
Ahora se sabe que ese Golpe de Estado fue promovido y pa6trocinado por Estados Unidos que previamente impulsó una huelga en la industria del petróleo, organizada por la patronal, y una gran manifestación contra el gobierno en Caracas, que terminó de manera violenta.
GOLPE DE ESTADO
Durante el desarrollo del Golpe, Chávez fue detenido y Pedro Carmona, el presidente de la principal patronal venezolana, en nombre del empresariado y de las oligarquías criollas tomó el poder. Ese ciudadano entre sus primeras actividades decretó la disolución de la Asamblea Nacional, pero ni esos oligarcas, ni Estados Unidos pudieron prevenir que los pobres de la ciudad y el campo se movilizaran para impedir que el Golpe se consolidara. Con el respaldo popular y las protestas masivas invirtieron la corriente y Chávez retomó el ejercicio del poder. Una vez más se demuestra que cuando un gobernante trabaja para el pueblo y junto al pueblo, ni el imperio ni nadie puede derrocarlo, a no ser que antes lo asesinen como hizo con Allende, por ejemplo.
El imperio necesita de enemigos para justificar su presencia ante la historia. Esa es la razón para que haya decidido combatir al narcotráfico a nivel internacional, mientras puertas adentro los consumidores y drogadictos crecen sin tregua ni control. También creó otro enemigo que le permitiera invadir naciones soberanas como Afganistán e Irak, el norte de África y el Este asiático mediante decenas de bases militares.
Para concretar esa estrategia de miedo tiene necesidad de cuidar su patio trasero, y América Latina con su gobierno debe ser sumisa al mandato imperial. Para cuidar al rebaño implementó la IV Flota, el Plan Mérida, La Iniciativa Regional Andina y ejecutó y los Planes Colombia y Patriota, en tanto que en otros países impuso bases militares con inmunidad diplomática para que los crímenes que cometieras soldados y civiles queden en la impunidad. Para eso son pueblos subdesarrollados.
Esa estrategia de miedo fracasó con la República Bolivariana de Venezuela y el presidente Chávez, pasó a engrosar la lista de presidentes peligrosos e indeseables para el imperio. Chávez hizo todo lo contrario a lo que Estados Unidos quería en su política exterior ya que fortaleció a la OPEC, “se saltó el bloqueo estadounidense de Iraq e Irán, ha establecido lazos comerciales y de otra índole con Libia, ha rechazado el Plan Colombia -ese intento de militarizar la guerra civil en dicho país-, ha prohibido los vuelos estadounidenses sobre el espacio aéreo venezolano y acabó con el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas)” al crear el ALBA conjuntamente con Fidel Castro.
Chávez al no acatar el dictado imperial al pie de la letra, se convirtió en indeseable. Más aún si por su cuenta formuló una política de unión e integración latinoamericana apartada de acuerdos o tratados de libre comercio según propuestas del Alca y, además, predispuesto a terminar con el modelo neoliberal según la concepción del Consenso de Washington.
CHAVEZ
Chávez ha ido más lejos de lo permitido por la Casa Blanca: “Expulsó a los consejeros militares estadounidenses del Ministerio de Defensa y se rodeó de personal de inteligencia muy cercano a la comunidad cubana, decía James Petras, profesor estadounidense y experto en América Latina, autor de numerosos libros, en conversación con ALAN MAASS, del Socialist Worker.
Añadía: “A esto hay que sumarle los estrechos lazos políticos de Chávez con Castro y el abastecimiento del petróleo que le proporciona a cambio de servicios médicos. Digo "estrechos lazos" no porque Chávez haya llevado a cabo ninguna transformación social radical, sino desde el punto de vista de las personalidades y de los encuentros simbólicos. Si juntamos todo -sus políticas regional e internacional y su identificación con los pobres- Chávez ha polarizado Venezuela como ningún político anterior, convirtiéndose en un polo de atracción para todos los desheredados. En este sentido, casi de manera independiente de su política interior, el país está dividido entre la burguesía favorable a Estados Unidos, las clases medias altas y la corrupta dirigencia sindical por un lado y, por el otro, los desempleados o infraempleados, que suponen algo así como el 60% o 70% de la fuerza laboral. Este contexto, me parece, estableció los requisitos para la explosión que tuvo lugar en octubre de 2001. Las acciones y los discursos de Chávez molestan a Estados Unidos porque tratan de impedir que se realice su doctrina del destino manifiesto.
El Presidente de las República Bolivariana de Venezuela, refiriéndose a la matanza de Estados Unidos en Afganistán, sostuvo que no es posible combatir el terror con el terror, lo cual era una referencia directa a la guerra de Bush. Estados Unidos retiró de inmediato su embajador, es decir, lo repatrió con la excusa habitual, de las denominadas consultas. Envió luego una delegación de alto rango a Venezuela para que se encontrara con Chávez y le advirtiera que el precio de su oposición sería tan elevado que lo pagarían incluso las futuras generaciones de venezolanos, y Chávez escuchó, contestó que deseaba unas relaciones amistosas con Estados Unidos, que no estaba de acuerdo con esta o aquella política, que deseaba las inversiones estadounidenses, etc. pero Estados Unidos estaba decidido a terminar con la revolución bolivariana y sus líderes.
Petras narra que de inmediato empezó a agruparse la clientela de Estados Unidos, es decir, la patronal -que tiene la mayor parte de su capital en bonos del gobierno de Estados Unidos y en bienes raíces- y la burocracia sindical, que en 50 años nunca ha organizado ninguna oposición eficaz contra los recortes salariales y el desempleo. Estos líderes sindicales se parecen a los del sindicato estadounidense AFL-CIO en que, como ellos, ganan cientos de miles de dólares en salarios y en beneficios. Hicieron una piña, junto con la jerarquía católica y, por supuesto, los medios de comunicación, que organizaron una viciosa campaña favorable a un golpe de estado, inventándose las patrañas más vergonzosas. Los medios acusaron a Chávez de ser un dictador, a pesar de haber ganado todas las elecciones habidas.
Chávez no roba elecciones como hizo la Administración Bush en Florida, sino que gana con toda limpieza y por márgenes enormes. Entre tanto, la prensa tenía licencia absoluta para publicar y retransmitir llamadas abiertas al derrocamiento del gobierno por medio de la violencia. El Secretario de Estado, Colin Powell, dijo que Estados Unidos apoyaría un gobierno "de transición". James Wolfensohn, del Banco Mundial, dijo lo mismo. ¿Un gobierno "de transición", para sustituir a un presidente electo? Eso sólo significa un golpe de estado, afirmaba James Petras.
¿Por qué Chávez es tan indeseable para Estados Unidos y las derechas oligárquicas de Venezuela? Quizá porque ha aumentado la inversión social para servir a los pobres y desheredados y dotarles de vivienda, escuelas, eliminar el analfabetismo y atender la salud con la asistencia de profesores y médicos cubanos. Se ha preocupado por elevar los salarios promedio para beneficiar al trabajador y su familia y al mismo tiempo ha subido la carga impositiva para las clases altas y ha establecido controles eficientes para el negocio bancario y financieras.
También es un personaje molesto para Estados Unidos porque ha modificado profundamente la política petrolera para beneficio de los venezolanos y en perjuicio de las que fueron intocables petroleras estadounidense, porque ha expropiado propiedades de las tierras de labranza no utilizadas, pero que las pagó con dinero efectivo. En realidad ha sido una tibia reforma agraria. Igualmente molesta a las oligarquías venezolanas y a las derechas estadounidenses sean demócratas o republicanas que haya ejercido un mayor control a los medios de comunicación social, haya retirado la frecuencia concesionada a canales de televisión y ejercido dura crítica a los medios de comunicación auto declarados opositores que inclusive en el colmo de la prepotencia y sin caso alguno a la ética hayan convocado a levantamiento y golpes de Estado.
Petras manifiesta que todo el ruido que hacen no tiene nada que ver con asuntos internos. “El problema está en que Estados Unidos quiere deshacerse de Chávez para que Venezuela haga lo mismo que sus otros clientes de América Latina; quiere derrocar al único gobierno que ofrece una política exterior alternativa en toda la región. No quiere la alternativa actual. Por eso planeó el golpe, dirigido y financiado por la Administración Bush. No fue sólo la CIA. El Secretario de Estado asistente a los asuntos del hemisferio occidental estaba implicado. Estoy hablando del terrorista exilado cubano Otto Reich. Estoy hablando de gente como Elliot Abrahams, que perteneció a la Administración Reagan y justificó entonces los asesinatos en América Central, es decir, unos 300.000 muertos. Estoy hablando de John Negroponte, el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, que estuvo implicado con los escuadrones de la muerte en Honduras. Podría darle una lista más larga, pero ésta le indica que la política latinoamericana de Estados Unidos está dirigida por criminales capaces no sólo de derrocar un gobierno, sino de iniciar cualquier represión violenta como la que tuvo lugar durante las 24 horas del golpe.
Intentos de derrocar a Chávez
Varios han sido los intentos de golpe de Estado para derrocar a Chávez, pero han fracasado porque la CIA no siempre triunfa en sus objetivos de crear dictaduras, asesinar presidentes,, desatar el terror, sembrar de destrucción y cadáveres en América Latina. Si se analiza el fracaso de los golpes de Estado planificados para Venezuela se podría afirmar que los agentes de los servicios de espionaje de Estados Unidos en especial de la CIA y DEA carecen de fuentes de información confiables ya que los militares venezolanos se han profesionalizado en sus tareas y respaldan mayoritariamente a Chávez al que lo reconocen como su Comandante en Jefe. Tampoco pueden confiar en los magnates de la prensa relegados a niveles inferiores en el quehacer político, ni en la dirigencia sindical o en sus patronales, gente que generalmente ha estado y está a sueldo de Estados Unidos.
Conocidos son los métodos y estrategias de Estados Unidos en América Latina. Petras, al referirse al fracasado golpe de Estado de Abril de 2011 expresaba que la segunda parte de la historia es que Washington se ha emborrachado de poder después de Afganistán y está atropellando al resto del mundo. Eso fue lo que sucedió después de la invasión de la República Dominicana en 1965: estaban borrachos de poder y creyeron que Vietnam sería un paseo. Se equivocaron entonces y se han equivocado al pensar que su actuación en Venezuela eliminaría todos los obstáculos. Subestimaron totalmente la voluntad de los venezolanos pobres que habitan en el medio urbano, que son algo así del 50% de la población de Caracas y que descendieron desde las montañas.
La CIA creyó que las manifestaciones contrarias a Chávez, provenientes de las barriadas de clase media alta, representaban la totalidad del país. También subestimaron el factor racial. No se dieron cuenta de que parte de la oposición a Chávez se debe a que es negro, el primer presidente negro de la historia moderna de Venezuela. Todas las lumbreras dirigentes de la burguesía lo detestan a causa de su origen social y de su raza. Hay un cuarto factor, y es la idea de que Chávez era un payaso, incapaz de desafiar la autoridad de Estados Unidos. Creyeron que podrían atraparlo, llevarlo a una isla y utilizar la presión psicológica o cualquier otra forma de interrogatorio para hacerlo dimitir, tras lo cual podrían tomar el poder. Pero se les fue la mano desde el principio. Disolvieron el parlamento, los tribunales y todas las instituciones representativas. Lo primero que hicieron fue derogar el acuerdo comercial y las relaciones diplomáticas con Cuba. Lo segundo fue decir que no respetarían los acuerdos con la OPEC. Ninguna de estas decisiones había provocado oposición interior, se trata en realidad de prioridades importantes para Estados Unidos, de manera que algunos de los militares sediciosos se sintieron desairados por el total servilismo de la junta a Estados Unidos y se pusieron de nuevo de lado de Chávez.
Estados Unidos seguirá fracasando en sus intentos golpistas para derrocar o liquidar a Chávez simplemente porque no entiende o no quiere comprender que América Latina, y en particular Venezuela, ya no son lo mismo desde la última década del siglo XX. Hoy ya no se habla de época de cambios sino de cambio de época. En la actualidad los pueblos están más informados y ansían la unidad latinoamericana a la que interpretan como el mayor de los legados de sus libertadores y han aprehendido que Estados Unidos no tiene por qué imponer sus mandatos. El antiimperialismo es un sentimiento que se fortalece al tiempo que crece el antinorteamericanismo y en contraposición avanza el nacionalismo y el ser o sentirse parte de América Latina.
La realidad actual está en que los pueblos ya no quieren dictaduras porque prefieren gobiernos constitucionales que, de alguna manera, garanticen sus derechos y desarrollo con cierta libertad, por eso prefieren votar en los procesos electorales, por candidatos que se identifiquen con los cambios o que representen algo nuevo y que sean contradictores de la vieja política. Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua, Rafael Correa en Ecuador, representan lo nuevo.
Estados Unidos es enemigo de lo nuevo y más aún si ese nuevo tiende a identificarse con las izquierdas o con algún tipo de socialismo. Chávez es el nuevo liderazgo no obediente y por eso está en la mira del imperio porque, además, tiene en su subsuelo la riqueza petrolera tan ansiada por Estados Unidos. Entonces, todo vale para acabar con Chávez y toda injerencia es poco.
¿Se acuerdan de Condoleezza Rice, la afroamericana sirviente de Bush? Después del golpe fallido se atrevió a decir en un discurso absolutamente cínico y despreciable: "Espero que Chávez haya aprendido la lección". Lo cual significa: haz lo que queremos o habrá un segundo golpe. Esto sintetiza la política de Estados Unidos para América Latina, su patio trasero. Obedecer al designio yanqui, a la “raza superior anglosajona”
Es de esperar que “el destino manifiesto” quede en el baúl de los sueños yanquis. Así será si los gobiernos del llamado Socialismo del XXI deciden gobernar para la población que vive en la pobreza, en el desempleo, en la ignorancia, en la insalubridad y en la inexistencia de obras de infraestructura. Los pueblos tienden a identificarse con los gobiernos que los sirven o que representan algo del progreso económico y social al que tienen legítimo derecho.
James Petras considera que “la cuestión principal para llegar a las masas con un programa de izquierda es, en primer lugar, mantener la política exterior progresista de Chávez y, luego, desarrollar una política social y económica alternativa. Creo que quienes rechazan por principio a Chávez están totalmente aislados, porque las masas los consideran aliados encubiertos de la derecha. La absoluta polarización en Venezuela hace que cualquier política de izquierda, para tener sentido, tenga que ser desplegada en el contexto de este marco nacionalista. Lo cual quiere decir que cualquier programa socialista o marxista ha de encontrar la manera de acoplarse al fenómeno Chávez…”
Múltiples han sido y son los proyectos para derrocar a Chávez. El imperio no descarta el uso de la fuerza mediante una de sus invasiones armadas y no desdeña el acudir a sus viejas estratégicas de descardo intervencionismo en los procesos electorales, en la ejecución de planes a cargo de sus variadas agencias como la CIA, DEA, USAID, NED, inclusive de sectas religiosas que son fachadas de peligrosas formas de penetración.
La abogada y periodista estadounidense-venezolana Eva Golinger ha investigado a fondo el intervencionismo yanqui en Venezuela, cuyo resultado son los libros: El Código Chávez y Bush contra Chávez: la guerra de Washington contra Venezuela. Esos libros, según la autora, son el resultado del análisis de los documentos desclasificados que obtuvo del gobierno de los Estados Unidos, en aplicación de la ley de acceso a la información. En ellos ha encontrado evidencia contundente de la implicación del gobierno estadounidense en el golpe de estado contra el presidente Chávez, implicación que se inició con el sabotaje petrolero, económico que hubo en los años 2002 - 2003 y durante el referéndum revocatorio en agosto de 2004, es decir tres etapas diferentes de intervención estadounidense en Venezuela.
En el libro El Código Chávez denuncia las diferentes acciones que ha tenido el gobierno de George W. Bush en sus intentos por derrocar al presidente Chávez. Demuestra que Washington ha utilizado fondos en dólares, vía un organismo estatal estadounidense llamado NED (National Endowment for Democraty) para financiar a la oposición al interior de Venezuela.
Es el mismo modelo que ha utilizado en otros países, por ejemplo en Nicaragua que fue la primera vez que lo hicieron, dice Golinger y explica detalladamente como opera la estrategia de desestabilización y exhibe los documentos de la intervención de la CIA en los planes para derrocar a Chávez.
En entrevista concedida al periodista Sandro Cruz, Eva Golinger manifiesta que los planes desestabilizadores continúan hasta estos días y presenta nuevos documentos desclasificados estadounidenses que liga a los grupos de seguridad, así como los testimonios de personas que han estado implicadas, involucradas en las últimas agresiones contra Venezuela. Así por ejemplo el caso de paramilitares colombianos que fueron utilizados por los militares estadounidenses como espías infiltrados, los últimos frentes de agresión y de ataque contra Venezuela desde el año 2004, tanto en el área financiera –el aumento de dinero a la oposición y la estrecha relación que mantiene el gobierno de Estados Unidos con los líderes de los movimientos extremistas de las derechas de oposición.
Para nadie resulta extraño que Estados Unidos financie campañas y actividades de grupos y partidos políticos opositores a Chávez que, cuando los ha denunciado, ha sido atacado virulentamente por el gobierno estadounidense el que tiene todos los resortes para manipular a los medios de comunicación a nivel nacional e internacional. Los hechos y dichos de Chávez son groseramente distorsionados.
En Venezuela, la Asamblea Nacional discutió la una nueva ley sobre el financiamiento de estos grupos, ONGs (organizaciones no gubernamentales) por un gobierno extranjero, pero no para prohibirlos sino más bien para mantener un control y esto fue atacado ONGs internacionales y más que todo por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Este tipo de situaciones son muy difíciles de controlar porque siempre se tilda al gobierno que lo intente de ser una dictadura.
Golinger sostiene que la NED dirigida por Carl Gershman es una filial de la CIA. Señala que la NED, en vez de cumplir con su «noble misión de promover la democracia» está subvirtiendo la democracia. Carl Gershman que es presidente de la NED mantiene criterios autoritarios y manifiesta un alto nivel de agresividad, de rabia contra Venezuela.
En el año 1999, el gobierno de Curazao firmó un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos para instalar una base aérea-militar que ayude en la lucha contra el narcotráfico. Curazao como isla, es el puerto más grande del mundo en el que pueden atracar buques enormes y como está a menos de 50 kilómetros de la costa venezolana, incluso con buen tiempo se puede ver Curazao desde las costas venezolanas, en una avioneta se llega en diez minutos. Desde Curazao se puede lanzar fácilmente un misil hacia Venezuela.
Maniobras militares frente a Venezuela
El gobierno de Estados Unidos ha realizado ya cuatro maniobras militares durante los meses de marzo, abril, mayo y junio de 2006 en una dimensión que no se había visto desde la época de la Guerra Fría. En uno de estos ejercicios llamado «Operación Sociedad de las Américas» trajeron cuatro buques de guerra, un portaaviones (el George Washington) con 6,500 soldados a bordo solamente de este portaviones, casi 100 aviones de combate, lanzamisiles Tomahow y todas esas cosas, supuestamente eran maniobras de una hipotética amenaza terrorista en la zona. Al mismo tiempo el Departamento de Estado de Estados Unidos decía que Venezuela no colabora con la lucha contra el terrorismo, tratando de vincular a Venezuela con países clasificados como estados terroristas, por ejemplo Irán, Corea del Norte, Siria y Cuba con cuales Venezuela tiene relaciones así como con muchos otros estados sobre todo a nivel comercial o cultural como Cuba.
Curazao está copada con la presencia de diferentes empresas y militares estadounidenses, que incluso han comprado negocios estratégicos para manejar la infraestructura del país: electricidad, agua, teléfonos, telecomunicaciones, hoteles, bancos, seguros y al mismo tiempo están intentan, a través de una empresa vinculada a la familia Bush y los petroleros de Texas, quitarle el negocio de la refinería a PDVSA, comprándolo para que ellos asuman el control total y expulsar a Venezuela de la isla. Esto es un peligro para los habitantes de Curazao que son utilizados como punta de lanza en contra de Venezuela. Con propaganda difundida en los medios de comunicación de Curazao se dice que Chávez quiere invadir el país, informa Eva Golinger que también afirma que la población estadounidense está drogada por el consumismo, y que con la manipulación mediática se controla la información en Estados Unidos, razón por la que el pueblo estadounidense no sabe lo que está pasando dentro de su país y menos puede saber lo qué está pasando en el extranjero. Ese pueblo padece de una falta total de información, es víctima de una ignorancia que se podría decir es escogida, es decir que el propio pueblo, en gran parte, prefiere mantenerse en esa ignorancia en lugar de exigir, cuestionar, despertar conciencia de lo que está pasando…
En el gobierno de George W. Bush y por todos los medios se trató de vincular a Hugo Chávez, mantenía vínculos estrechos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de malgastar dinero de las arcas públicas en campañas políticas y mediáticas contra Estados Unidos.
Bush lanzó furibundos dardos contra Chávez en respuesta a que en la ONU le acusó de ser un "burro" y el "diablo". Le dijo burro porque insistía ante el Congreso que aprobara el tratado de libre comercio (TLC) con Colombia y diablo al propiciar el ataque colombiano a Angostura en territorio ecuatoriano en el que fue asesinado el Comandante Raúl Reyes junto a27 de sus compañeros.
"El presidente de Venezuela elogió al líder terrorista por ser un «buen revolucionario»", lamentó Bush, y dijo que la declaración representa "el último paso de una perturbadora serie de actitudes provocadoras por parte del régimen de Caracas", con lo que obvió hablar de "gobierno" de Venezuela y optó por el calificativo que suele usar cuando alude al "régimen" cubano. Bush recordó que el gobierno chavista "pidió que las FARC fueran reconocidas como unas fuerzas armadas legítimas y que varios de sus altos funcionarios se reunieron con dirigentes de las FARC en Venezuela". Washington calificó a las FARC como una organización terrorista a la altura de otras como Al-Qaeda y Hezbollah, una definición compartida por la Unión Europea (UE) y Colombia. Bush insistía en evaluar si Venezuela debe ser calificada como un "Estado patrocinador del terrorismo", como Irán o Siria, e inclusive llegó a afirmar que Chávez había entregado 300 millones de dólares a las FARC, todo el poder mediático mundial para desprestigiar y debilitar a Chávez. Bush decía que Chávez, sin nombrarlo, que no sólo dialoga con las FARC, sino que financia a sus aliados con fondos estatales al mismo tiempo que "deja a sus ciudadanos con los alimentos racionados". "Mientras intenta extender su influencia por América latina, el régimen afirma promover la justicia social. En realidad, su agenda incluye poco menos que promesas vacías y sed de poder". "Despilfarró la riqueza de su petróleo para promover una visión hostil de Estados Unidos".
Tanto Bush como Obama han visto con rencor y hasta con odio las buenas relaciones que existen entre Chávez con el nicaragüense Daniel Ortega, con el ecuatoriano Rafael Correa y con el boliviano Evo Morales. También con el mexicano Andrés Manuel López Obrador y con el peruano Ollanta Humala.
Bush llegó a decir: "Los desafíos son enormes en América del Sur. Como lo demostró la reciente crisis en los Andes, la región se enfrenta a una elección cada vez más dura: aceptar tranquilamente la visión de los terroristas y los demagogos o apoyar activamente a dirigentes democráticos como el presidente colombiano Álvaro Uribe", al referirse al ataque colombiano al Ecuador. Sin duda ese problema afectó a las sesiones del Grupo Río y de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que abordaron el conflicto entre Colombia, Ecuador y Venezuela. “La posición de Washington y Colombia quedó en minoría en la OEA. Pero Bush insistió en afirmar: "Estoy al lado de un dirigente valiente [por Uribe] que cree en la libertad y la paz. Y no hay una señal más clara de nuestro apoyo que el TLC -reclamó-. Demostraría a la región que el compromiso de Estados Unidos es inquebrantable." En otras palabras: Están con el imperio contra el imperio. Esa es la disyuntiva y Correa en sus discursos se muestra antiimperialista y Morales y Ortega son antiimperialistas en palabras y en acciones.
Ayer Bush, ahora Obama. Un informe de la National Endowment for Democracy (NED) y publicado en mayo 2010 por la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (FRIDE) reveló que las agencias internacionales invierten entre 40 a 50 millones de dólares en sectores de la oposición política en Venezuela. Gran parte de ése dinero multimillonario se canaliza a través de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), la coalición anti-chavistas que se prepara para las próximas elecciones.
Ser sabe que “la mayoría de los fondos provienen de las agencias estadounidenses, particularmente la Agencia Internacional del Desarrollo de Estados Unidos (USAID), quien mantiene desde 2002 una presencia muy activa en Venezuela con la única intención de facilitar y asegurar la salida del poder del Presidente Hugo Chávez. Durante nueve años, la USAID ha financiado partidos y organizaciones políticas y medios de comunicación en Venezuela, ayudándolos crecer y unificarse, y alimentando a sus dirigentes con dólares, asesoría estratégica, y recursos para sus actividades políticas.
La USAID no tiene ningún acuerdo ni autorización alguna del gobierno de Venezuela para estar en el país realizando actividades políticas e intervencionistas. Sin embargo, ha permanecido en Venezuela todos estos años, financiando y ayudando diseñar cada campaña electoral de la oposición, alimentando el conflicto político y violando los más básicos principios de la soberanía y la auto-determinación de los pueblos.
Una nota confidencial de fecha 22 de enero de 2002, el jefe de la Oficina principal de Iniciativas de Transición (OTI) de la USAID, Russell Porter, revela cómo y porqué llegó la USAID a Venezuela. “El 4 de enero la Oficina de Asuntos Andinos del Departamento de Estado le pidió a la OTI establecer un programa en Venezuela…Era claro que había una preocupación creciente sobre la salud política del país. Solicitaron a la OTI ofrecer programas y asistencia para fortalecer los elementos democráticos que estaban bajo fuego del gobierno de Chávez”.
“Hay un consenso de que Chávez no terminará el año como presidente” decía Porter y añadía: “Para preservar la democracia, un apoyo inmediato es necesario para los medios independientes y la sociedad civil…Una de las grandes debilidades en Venezuela es la falta de una sociedad civil vibrante…La National Endowment for Democracy (NED) tiene un programa de 900 mil dólares en Venezuela que trabaja con el Instituto Demócrata (NDI), el Instituto Republicano Internacional (IRI) y el Centro de Solidaridad Laboral [tres institutos cuasi-gubernamentales estadounidenses] para fortalecer a los partidos políticos y los sindicatos (la CTV)…Este programa es útil, pero no es suficiente. Además, no es flexible y tampoco trabaja con los grupos nuevos o no-tradicionales. También le falta un componente de medios”. La injerencia yanqui en Venezuela está más que probada.
A través de la USAID/OTI y la NED, establecieron una organización venezolana de “observación electoral nacional”, de nombre Súmate, quien fue responsable para promover la campaña de la oposición para revocar al mandato del Presidente Chávez. Desde entonces, Súmate ha mantenido el mismo papel en todos los procesos electorales, siendo siempre financiado y asesorado por las agencias estadounidenses. En el Ecuador se llama Participación Popular. Den Venezuela la USDAID/OTI y NED financian las actividades de “Plan Consenso País” que agrupa a organizaciones como Alianza Bravo Pueblo (Antonio Ledezma), Fedecámaras (Hugo Fonseca Viso y Jorge Botti), Asamblea de Ciudadanos (Maxim Ross), RCTV (William Echeverría), Sinergia (Jorge Reyes), CEDICE (Aurelio Concheso), la Iglesia Católica (Mikel De Viana) Gente de Petróleo (Nelson Benítez), Alianza Cívica (Elías Santana), COPEI (Eduardo Fernández), Un Solo Pueblo (William Ojeda), Coordinadora Democrática (Diego Urbaneja), Asamblea de Ciudadanos (Axel Capriles), Acción Democrática (Ramón Rangel), CTV (Alfredo Padilla), Liderazgo y Visión (Alonso Dominguez), Proyecto Venezuela (Maria Isabel Canales), Red Democrático Universitaria (Tomás Páez), Visión Emergente (Cirpriano Heredia) y Bandera Roja (Carlos Hermoso), entre otros. La mayoría de estas organización también recibían financiamiento adicional de la USAID y la NED.
Un informe desclasificado del Departamento de Estado, enviado del entonces Embajador William Brownfield desde la Embajada de Estados Unidos en Caracas en abril 2005 al Secretario de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional (NSC), destacó como el NDI e IRI estaban trabajando “con los partidos de la oposición para ayudarles sobrevivir como instituciones políticas relevantes a través de un proceso de renovación y fortalecimiento de los partidos”.
Brownfield indicó cómo algunos asesores expertos fueron traídos desde Estados Unidos para ayudar a los partidos de la oposición “desarrollar estrategias y mensajes que llegan a los votantes de bajos recursos”. Y aunque Acción Democrática y COPEI fueron los principales beneficiarios de estos programas de capacitación, el informe también reveló que “NDI está trabajando con Primero Justicia para colaborar con técnicas modernas sobre el desarrollo y la difusión de mensajes”.
Hasta este año 2011, los fondos destinados a la oposición se han multiplicado por millones, y ahora cuentan con cientos de organizaciones que se esconden detrás de la figura de organización no gubernamental (ONG) para hacer campañas políticas, como Súmate, Ciudadanía Activa, VotoJoven, Sinergia, Cedice, Radar de los Barrios, Espacio Público y otros.
“No existe duda ninguna de que la oposición venezolana – en todas sus manifestaciones – es producto de una estrategia del gobierno estadounidense. Financian y diseñan sus campañas, capacitan y entrenan a sus partidos políticos, ayudan a organizar sus ONGs y sus mensajes, seleccionan sus candidatos para los procesos electorales y los alimentan con dólares para mantenerlos vivos.
Hasta lograr su objetivo final – la salida del poder del Presidente Hugo Chávez - la USAID y demás agencias estadounidenses continuarán con este trabajo.
Si no logran derrotar a Chávez en procesos electorales, no faltan los planes de magnicidio que son denunciados por el presidente Hugo Chávez. Existen pruebas de los planes asesinos que, en su conjunto han resultado intentos fallidos contra toda la izquierda latinoamericana. Esos planes no sólo desestabilizadores, han sido discutidos por un trío de famosos: los ex presidentes George W. Bush, José María Aznar y Álvaro Uribe, según denunció el periodista José Vicente Rangel. “De acuerdo con el otrora vicepresidente de Venezuela, en el encuentro realizado en el complejo turístico Casa de Campo, de Santo Domingo, Bush, Aznar y Uribe abordaron maniobras para afectar la candidatura de Chávez de cara a las elecciones de diciembre de 2012. Además de planificar una campaña contra el estadista, los exgobernantes de Estados Unidos, España y Colombia discutieron sobre la ayuda económica que se brindará a la oposición en esos comicios.
Bush, Aznar y Uribe promovieron durante su gestión una política hostil hacia Caracas, una actitud que mantienen después de cesar en sus cargos. En la reunión de Santo Domingo también participaron Bush padre, en su momento también presidente de Estados Unidos, y el exprimir ministro canadiense Brian Mulroney.
La denuncia de Rangel coincide con comentarios realizados por Chávez, quien aseguró que están en marcha planes desestabilizadores contra Venezuela, promovidos desde el exterior con la complicidad de sectores de la oposición nacional. Para el líder socialista, sus rivales comienzan a sentir desespero a medida que se aproximan las elecciones de 2012. Todas las encuestas, independientemente de su inclinación política, dan claro favorito a Chávez para la cita en las urnas.
Por su parte, el periodista K. Rodríguez informaba que el presidente Hugo Chávez Frías, manifestó que ante las recurrentes agresiones del imperio de Estados Unidos y los continuos ataques de la contrarrevolución, que siguen las líneas imperiales, es fundamental consolidar la unidad del pueblo, la unidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), el poderío nacional. El Jefe de Estado comentó que los sectores de la derecha venezolana han mostrado su apoyo a las agresiones de Estados Unidos contra Venezuela e incluso tratan de minimizarlas a través de las empresas de comunicación. Denunció que " algunos programas de la contrarrevolución tratan de minimizar la existencia y las agresiones del imperialismo” y ratificó la importancia de la unidad nacional y la necesidad de ir fortaleciendo la unidad de la Fuerza Armada”.
El cuento del narcotráfico
Una de las últimas agresiones del imperio fue la de difundir por todos los medios que fuertes personalidades del gobierno de Chávez estaban implicadas en casos del narcotráfico internacional y entre ellos mencionó al general de división Clíver Alcalá Cordones, comandante de la Cuarta División Blindada y Guarnición Militar de Maracay. La estrategia es clara: desprestigiar a los mandos, sembrar el divisionismo, destruir la confianza y finalmente liquidar al gobierno der Chávez que fue terminante al decir: “Aquí los lacayos le dan y se ríen, y creen que con eso nos van a hacer mella. No, eso más bien fortalece la unidad interna de la Fuerza Armada y la unidad del pueblo, que hay que seguir fortaleciéndola, la unidad cívico militar”. Añadió “Allende se quedó sin militares, tuvo que ser él mismo su propio y último soldado, con una ametralladora y un casco. Él, que era intelectual más que soldado. Por eso, una Revolución no puede estar desarmada, tiene que estar armada”.
“Ahí están algunos candidatos populistas, los precandidatos de la oposición, que dicen ¿para qué comprar armamento? Lo que pasa es que en el fondo lo que ellos siguen es la línea de Estados Unidos, de que no tengamos nosotros unas fuerzas de defensas, unas fuerzas militares, un pueblo preparado para defender al país. Hay que tenerlo, y vamos a seguir nosotros, al ritmo de las posibilidades, fortaleciendo nuestro poderío militar”, ratificó.
Según Chávez, los proyectos de integración latinoamericana como el ALBA y UNASUR impulsados por Caracas, constituyen una amenaza para los intereses imperiales. En esos proyectos que se concretan está el origen de las agresiones estadounidenses incluidas las campañas de desprestigio contra Chávez que son generosamente difundidos por los medios de comunicación que de formas cruel e inhumana, hasta se aprovecharon del cáncer para matarlo antes de hora. Son precisamente mecanismos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el Banco del Sur y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), las plataformas regionales que, permitirán generar estrategias que harán frente a la crisis estructural del sistema económico capitalista.
Chávez se propone regresar a Venezuela el oro físico depositado en Londres y luego profundizar la inversión social y elevar el desarrollo socioproductivo. Los excedentes de las reservas internacionales han sido utilizados en beneficio de los venezolanos y del progreso integral de la nación. “Esos dólares estuviesen en los bancos de Estados Unidos y Europa perdiendo valor cada día más. Hoy estuviesen en forma de reservas internacionales, en algún lugar del mundo, perdiendo valor real. Si no fuera por el conjunto de medidas que la Revolución Bolivariana ha estado aplicando, en este momento se tuviera cerca de 100.000 millones de dólares en reservas y no invertidas” en el desarrollo del pueblo, precisó Chávez. ¿A qué oligarquía nacional le va a gustar la política de Chávez a favor de los pobres? Al imperio le repugna que haya un gobierno antiimperialista, un gobierno que busque la unidad latinoamericana, un gobierno que no deje sus millones de dólares y el oro en Estados Unidos o Europa y que desobedezca los dictados de la Casa Blanca, nada menos que en su mismo patio trasero.
El imperio enloquece e impone sanciones a la empresa petrolera estatal venezolana PDVSA, en una franca injerencia en los asuntos de una nación soberana, pero sigue consumiendo petróleo venezolano. Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Dominica, Antigua y Barbuda, Bolivia y San Vicente y las Granadinas, (miembros del ALBA), expresaron su indignación por la decisión de Washington de que PDVSA no podrá participar en ningún contrato directamente con el Gobierno estadounidense. Tampoco podrá acceder a programas de financiamiento para exportaciones o importaciones, ni licencias para tecnologías petroleras norteamericanas. En cambio, sí podrá vender petróleo en Estados Unidos y refinados a través de su filial Citgo, ya que las sanciones no afectarán ni las ventas ni las operaciones de sus empresas subsidiarias.
El analista Miguel Ángel Pérez Pirela expresaba que la injerencia estadounidense y el “narcoparamilitarismo” son temas de gran complejidad en el ámbito político y social. Sostiene que Venezuela no es escenario sólo del paramilitarismo con su efecto inmediato, sino también de la construcción de lo que llamamos el “ParaEstado” venezolano.
En este sentido, es importante también recalcar que el proceso fundamental de injerencia en Venezuela por parte de los Estados Unidos, y sus aliados colombianos, no pasará de ningún modo por las Fuerzas Armadas tradicionales, sino precisamente por una injerencia y una guerra silenciosa de cuarta generación , cuyo fin último es la creación de un ParaEstado venezolano a imagen y semejanza de los “ParaEstados colombianos”.
Al realizar un recorrido sobre algunos de los hechos más impactantes de injerencia estadounidense en este siglo que comienza, nos topamos con lo ocurrido en Bolivia a través del fenómeno separatista de la “media luna”, a través del cual se trató de desestructurar los elementos fundacionales de lo que se conoce como Estado moderno. En las provincias de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija se intentó acabar definitivamente con las fronteras establecidas del Estado Boliviano, se pretendió deslegitimar la cabeza común representada por Evo Morales y, sobre todo, se buscó fraccionar las Fuerzas Armadas Bolivianas. Ello no es casualidad, ya que precisamente ésta parece ser la táctica y estrategia fundamental de un tipo de injerencia estadounidense. En otras palabras, dichos mecanismos de injerencia buscan destruir los Estados-naciones latinoamericanos. Hay que aclarar que dicha metodología de injerencia no es propia del siglo XXI, sino que ha sido también utilizada en diferentes momentos y geografías durante el siglo XX.
Recordemos la metodología de las privatizaciones utilizada por el neoliberalismo en Latinoamérica, que subsiguió en forma de democracia liberal a las dictaduras de los años 70 y 80, para minimizar y resquebrajar el Estado…
Miguel Ángel Pérez Pirela sostiene que el primer actor de este sistema de injerencia es el DAS (y la CIA en tanto su organismo matriz), el cual últimamente ha intentado penetrar en la región a través de planes como Falcón, Salomón y Fénix , teniendo como objetivo a países como Ecuador, Cuba y Venezuela.
Este organismo en estos últimos años ha sido objeto de diversos escándalos, que no solamente dan luces sobre su relación con el negocio del narcotráfico y la Casa Blanca, sino que además dejan claro graves abusos de poder sobre todo en lo correspondiente al espionaje ilegal, tanto dentro de Colombia como fuera de sus fronteras .
Muestra de esto es que en el 2007 es destituido el Director del DAS José Noguera Cortés, por vinculaciones con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). En este hecho se vieron involucrados 68 congresistas y 3 presidentes del Congreso colombiano. A ello se debe aunar el escándalo por espionaje de los ex directores María de Pilar Hurtado, Joaquín Polo y Felipe Muñoz Gómez en el 2008 y la detención de 2 espías del DAS en Venezuela, en septiembre del 2009.
El segundo actor del proceso de injerencia paraestatal contra Venezuela es precisamente el Paramilitarismo. En este caso las pruebas son todavía más arduas y espectaculares a la vez: el 09 de mayo del 2004 cuerpos de seguridad del Estado venezolano capturaron a 56 paramilitares colombianos vestidos con uniformes de la Fuerzas Armadas venezolanas en la finca Daktari, ubicada en El Hatillo, propiedad del cubano Roberto Alonso , (alias El Coronel) autor intelectual de la llamada operación “guarimba” patrocinada y dirigida por la Coordinadora Democrática con el objetivo de desestabilizar al gobierno venezolano, el 10 de abril de 2006 Rafael García (Ex jefe de informática del DAS) acusó a Noguera (Director del DAS en ese momento) de estar inmiscuido en la política venezolana. A este hecho también se le pueden sumar la detención del Coronel retirado Mauricio Alfonso Santoyo el 07 de agosto del 2007.
El tercer actor fundamental de este sistema de injerencia es la oligarquía colombiana, que a pesar de un comercio bilateral colombo venezolano, según cifras de Instituto Nacional de Estadística llegó en el 2009 a 4.166 millones de dólares, ha mantenido un apoyo irrestricto al proceso de injerencia en Venezuela por parte de los Estados Unidos a través, entre otras cosas, de una importante campaña mediática que no sólo ha tratado de atacar y desprestigiar al Estado venezolano, sino que también ha escondido hechos y escándalos relacionados con el Paramilitarismo y el ParaEstado.
Podemos decir entonces que dicha oligarquía colombiana mientras estaba favoreciéndose con negocios multimillonarios con el Estado venezolano, al mismo tiempo lograba jugosas ganancias con el negocio por antonomasia de la Colombia de nuestros días. Ello se ve reflejado en la concretización de dos de los negocios más importantes que se han hecho en la historia colombiana: El Plan Colombia con sus millones de dólares en inversión militar y las siete bases militares ocupadas por fuerzas norteamericanas en territorio colombiano, negocios que por cierto van en desmedro de la soberanía venezolana. Al respecto, Luis Britto García afirma, que la solución más asequible para el mantenimiento de la hegemonía norteamericana es el control sobre los gobiernos locales, la penetración cultural, y la instalación de bases militares.
Por ahora, los planes desestabilizadores del imperio han fracasado y, por tanto, sus estrategias de dominación neocolonial, deben ir a parar en el museo universal de la infamia, pero esos fracasos sólo deben servir para que nuestros pueblos nunca bajen la guardia y continúen en la lucha heredada de nuestros libertadores, hasta que el imperio sea derrotado en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y en todas nuestras patrias que juntas y unidas jamás volverán a ser humilladas por ninguna fuerza, ni potencia imperiales. No es un sueño. Es la fuerza latinoamericana.