En el más absoluto secreto un lobby neoliberal prepara en la
Constituyente una Ley Terminator de Promoción y Protección de
Inversiones, o de Inversión Extranjera Directa, para otorgar a empresas y
particulares de otros países mayores privilegios que a los venezolanos y
arruinarnos.
Fundándonos en el contenido de todas las Leyes de Promoción y Protección
de Inversión Extranjera que en el mundo han sido, podemos deducir que
contendrá normas que atentan contra la soberanía.
Todas estas normas confieren a los extranjeros privilegios para la
concesión y adquisición de divisas, lo cual es contradictorio, pues se
admiten tales inversiones para que aporten divisas y no para que las
exijan, y además tiende a crear dos categorías discriminatorias: la de
empresas y personas extranjeras, privilegiadas con divisas, y la de los
nacionales, privados de ellas.
Toda Ley de Promoción y Protección de Inversiones atenta contra el
derecho soberano de sentenciar las controversias internas en materia de
interés público con nuestras propias leyes y tribunales, y atribuye
competencia para decidir tales pleitos al Banco Mundial, la OEA, el
Ciadi, y otros organismos integradores. Estos mecanismos de integración
pudieran estar y de hecho a veces están bajo dominación de intereses
hostiles a Venezuela, como ocurre con el Mercosur en la actualidad, y
sus cortes o juntas arbitrales intentarían decidir sobre el interés
público interno de Venezuela lesionando sus derechos y soberanía.
Toda Ley de Protección y Promoción de Inversiones Extranjeras reserva
para entes foráneos sectores estratégicos, como los recursos naturales o
la minería, que en principio están reservados para el Estado por su
interés nacional, y de los cuales excluye por consiguiente empresas y
ciudadanos nacionales.
Toda Ley de Promoción y Protección de Inversiones Extranjeras permite a
estas últimas valorar sus propias inversiones con los métodos que ellas
mismas elijan, con lo cual pueden eludir o disminuir los impuestos sobre
el patrimonio, o incrementar las indemnizaciones por expropiación.
Toda Ley tal índole habilita al gobierno para conceder a los extranjeros
desgravámenes o exoneraciones de impuestos que pueden ser ruinosos.
Tantos privilegios para las empresas extranjeras incitan a las firmas
nacionales a tratar de parecer extranjeras o a entregarse a los
capitales foráneos, con lo cual, en lugar de favorecer a la economía
nacional, se la hará cada vez más dependiente.
No creo que haya constituyentes ni venezolanos que puedan aprobar una
ley que acuerda a los extranjeros privilegios, prerrogativas y ventajas
que niega a los venezolanos.


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