martes, 2 de abril de 2013

Nicolás Maduro, el conductor


Nicolás Maduro es un robusto grandulón de 1.90 metros de alto, y negro y tupido bigote, que condujo en Caracas un metrobús durante más de siete años, fue canciller otros seis y ahora es candidato a la primera magistratura y presidente encargado de Venezuela. Forma parte de la nueva generación de mandatarios latinoamericanos que, como el obrero metalúrgico Luiz Inácio Lula da Silva o el sindicalista cocalero Evo Morales, incursionaron en la política desde las trincheras de las luchas sociales de oposición.
Maduro es un revolucionario socialista que modificó su formación ortodoxa original para sumarse al heterodoxo huracán de la revolución bolivariana. Es un hombre de izquierda que llegó al poder sin abandonar sus principios. Un colaborador fiel de Hugo Chávez que se ha hecho a sí mismo, y que hoy está al volante de uno de los procesos de transformación más profundos de Latinoamérica.

La política le viene en la sangre, la respiró desde sus primeros días. Nació en 1962 en la ciudad de Caracas, en el seno de una familia muy comprometida con la acción colectiva pública. Su papá fue fundador del partido socialdemócrata Acción Democrática (AD) y organizador de una fracasada huelga petrolera contra la dictadura en 1952, que lo obligó a huir y esconderse.
En 1967 Maduro asistió con sus padres a los mítines del Movimiento Electoral del Pueblo, escisión de izquierda de AD, y un año más tarde a los masivos y populares actos de apoyo a la candidatura de Luis Beltrán Prieto Figueroa. En esa campaña Maduro conoció el mundo de la pobreza, de las casas de cartón. Y, por primera vez, habló en público, cuando su padre lo puso sobre el techo de un automóvil con un micrófono.
No obstante la influencia paterna, desde muy pequeño tuvo opiniones políticas propias. En cuarto año de primaria defendió la revolución cubana de las críticas de las monjas que enseñaban en su escuela. Como sanción fue expulsado del salón de clases durante tres días y condenado a purgar su castigo en la biblioteca, en realidad un premio para un muchacho inquieto que devoraba cuanto libro tuviera enfrente.

Lejos de curarse con el paso del tiempo, su precocidad política aumentó. De 12 años de edad y siendo estudiante del Liceo, comenzó a militar a escondidas de sus padres en el movimiento Ruptura, estructura abierta del proyecto revolucionario de Douglas Bravo. La efervescencia juvenil era el signo de la época. A partir de entonces participó ininterrumpidamente en luchas barriales, en la formación de cineclubes, en movimientos sindicales y en conspiraciones populares armadas.
Bajista del grupo de rock Enigma, vio cómo muchos jóvenes de su generación en los barrios se engancharon en el mundo del dinero fácil, de la cultura de las drogas, se volvieron adictos y fueron asesinados en las guerras de bandas. La experiencia lo marcó de por vida.
Nicolás Maduro, al igual que Hugo Chávez, es un gran jugador de beisbol –tercera base–; sin embargo, a diferencia del comandante, que era pésimo bailarín, se defiende razonablemente bien a la hora de bailar salsa.
La participación en movimientos populares fue su universidad. Como muchos otros integrantes de su generación, su formación intelectual está directamente asociada a su involucramiento en la lucha revolucionaria y de masas. Estudió a los clásicos del marxismo y analizó e interpretó la realidad venezolana a la luz de sus enseñanzas. Dotado de una extraordinaria capacidad de aprendizaje, ha sido simultáneamente autodidacta y dirigente instruido por años de participación política organizada. Hasta el triunfo del chavismo sufrió regularmente persecución policiaca, y vivió, literalmente, a salto de mata.
Participó en la Organización de Revolucionarios y en su expresión abierta, la Liga Socialista, agrupación revolucionaria marxista, nacida de un desprendimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Su fundador, Jorge Rodríguez, fue asesinado por los servicios de inteligencia en 1976. Maduro se destacó allí como brillante organizador y agitador político de masas.

En 1991 entró a trabajar en el Metro de Caracas. Echa­do para adelante, afable, comprometido con los intereses de los trabajadores, carismático, fue elegido por sus compañeros como su representante gremial. Su vocación por un sindicalismo democrático y de clase provocó que con frecuencia fuera sancionado por la empresa. Del caracazo de 1989 conserva en la memoria el desgarrador sonido de los lamentos permanentes de los pobres en las calles, a quienes les mataron a sus parientes.
Maduro conoció a Hugo Chávez como la mayoría de los venezolanos: lo vio en televisión cuando éste asumió su responsabilidad en el levantamiento militar de 1992. Más de un año después, el 16 de diciembre de 1993, lo conoció personalmente en la cárcel, junto a un grupo de trabajadores. El teniente coronel le dio el nombre clandestino de Verde y lo responsabilizó de diversas tareas conspirativas. Cuando Chávez salió libre, en 1994, Maduro se volcó de tiempo completo a la organización del movimiento.
El hoy presidente encargado fue parte de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 que redactó la nueva Constitución. Un año después fue electo diputado a la Asamblea Nacional. En enero de 2006 fue nombrado presidente del Poder Legislativo y pocos meses después renunció para ser ministro de Relaciones de Exteriores. Como canciller fue actor central en la apuesta por construir un mundo multipolar, impulsar la integración latinoamericana y construir la paz. De allí pasó a ser vicepresidente y, desde hace unos días, presidente encargado.
Maduro está casado con la abogada Cilia Flores, nueve años mayor que él. Figura relevante del chavismo, ella ha sido, por méritos propios, presidenta de la Asamblea Nacional, vicepresidenta del PSUV y procuradora de la República. Tiene un solo hijo, el flautista Nicolás Ernesto, y un nieto.
Escogido por Hugo Chávez como su heredero político, Nicolás Maduro enfrentará el próximo 14 de abril la prueba de las urnas. De salir victorioso, tendrá el reto de ser el nuevo conductor de la revolución bolivariana, resolver problemas como el de la inseguridad pública y la corrupción, y continuar el legado del comandante, radicalizándolo al tiempo que lo innova.

Chávez, su legado y la guerra de símbolos

Carlos Fazio
 Caracas. Fue un subversivo en palacio. Un pacifista subversivo. Un militar patriota con gran coherencia entre el decir y el hacer. Como se opuso a reproducir la voz del amo imperial, la élite racista venezolana lo demonizó y estigmatizó: lo llamó loco, negro, zambo, gorila, ordinario, incivilizado. Vía el terrorismo mediático, la plutocracia subordinada y apátrida envenenó a la sociedad con su odio de clase y la polarizó. 

Hombre radical, de pensamiento crítico y audaz acción política, Hugo Chávez siempre dio la cara y se hizo responsable de sus actos. Como no tuvo precio, no lo pudieron comprar. Adversario del consenso de Washington y el pensamiento único neoliberal, rompió paradigmas. Y, con Gramsci, se dedicó a construir en su país una nueva hegemonía cultural, ética, democrática de los símbolos y las palabras. Donde decía globalizados puso patria, donde decía emprendedores, clase social. Iconoclasta, antidogmático, soñaba con una sociedad justa, de iguales. Con un nuevo Estado social que no fuera calco ni copia. En su vía pacífica hacia un nuevo Estado del bienestar socializado, utilizó la metodología de Simón Rodríguez: inventar y errar. Cuando erró supo rectificar; los grandes logros de sus inventos son invaluables todavía.


Fue el gran educador de una nueva civilidad. Llevó a cabo una auténtica pedagogía popular, crítica, de masas. Utilizó los medios −la televisión en particular− para debatir y concientizar; para desenajenar. Mantuvo un diálogo permanente con los pobres, en quienes inculcó un espíritu histórico, participativo, solidario. Puso el acento en lo colectivo, en lo horizontal organizado. Irradió su pensamiento más allá de las fronteras nacionales y defendió la identidad cultural de Nuestra América, la Patria Grande latinoamericana.


Fue el constructor de una nueva arquitectura social. En el seno de un Estado petrolero rentista y clientelar, patrimonialista y vertical, impulsó una revolución democrática. Con eje en un profundo cambio en la correlación de fuerzas, llevó a cabo la transformación del Estado-máquina, utilizándolo como organizador de lo común, de lo civil. De la sociedad. Con el pueblo movilizado generó una nueva institucionalidad y redistribuyó los ingresos de la renta petrolera.

Es el suyo un modelo original inconcluso, con sus defectos, vacíos y contradicciones. Chávez concebía el socialismo como una obra de arte. Pensaba que no podía haber soluciones en países aislados ni socialismo en un solo país. Por eso, combinó el nacionalismo revolucionario con el marxismo de Marx, el cristianismo popular y la integración regional bolivariana. Al antimperialismo fundacional sumó una base material subregional, con énfasis en las complementariedades y la identidad cultural: ALBA, Petrocaribe, Unasur, Banco del Sur, el Sucre, Telesur, el nuevo Mercosur, la Celac…

Acusado de dictador por sus detractores, durante sus gobiernos hubo exceso de democracia (Lula dixit). En menos de tres lustros ganó 14 elecciones de 15. Además, se jugó el pellejo por los más humildes. En lo personal decía que le gustaba vivir viviendo la vida. Nunca se quejó. Pero lloró a solas frente a un espejo cuando Fidel le dijo que tenía cáncer.


Murió invicto. Y en lo único que todos coincidieron es en que fue un líder carismático. Álvaro García Linera dice que el liderazgo carismático no es una forma de mitología de las personas −como insiste con fines diversionistas el publicista de Televisa y la ultraderecha hemisférica Enrique Krauze−, sino la sintonía entre el accionar del líder y la voluntad nacional general de la sociedad. Su muerte, ahora, deja un vacío. La pregunta es, ¿qué sigue? Immanuel Wallerstein arriesga que los seguidores de Hugo Chávez intentarán garantizar la continuación de sus políticas institucionalizándolas. Lo que Max Weber llamaba la rutinización del carisma. Pero para un pueblo en movimiento detenerse es retroceder; el enemigo retoma la iniciativa.


De hecho, de cara a los comicios del 14 de abril entre el oficialista Nicolás Maduro Moros y el opositor Henrique Capriles Radonski, la guerra mediática arrecia en el plano simbólico y el uso de imágenes. Venezuela sigue siendo un laboratorio de la guerra de cuarta generación; de la guerra sicológica. En la coyuntura, el especialista en campañas negativas y guerra sucia electoral, Juan José Rendón y los expertos estadunidenses en manipulación de masas, intentan apropiarse de la simbología chavista y enfrentar al mito Chávez con Simón Bolívar.

En una maniobra de distracción y confusionismo ideológico, ante la imposibilidad de ganar los comicios, la misma derecha que vilipendió y secuestró el pensamiento del libertador y lo transformó en un nicho vacío, intenta apropiárselo y usarlo contra quien le dio carácter humano y popularizó su significado político. Si antes se apropiaron de la palabra camino (una de las más usadas por Chávez), la designación del comando de campaña de Capriles con el nombre de Simón Bolívar intenta explotar la dicotomía Chávez/Bolívar.

A la falsificación de la realidad y el uso de referentes simbólicos (incluida la bandera) se suma la estereotipación propia de las operaciones sicológicas. Si Chávez era el inquilino de Miraflores, Maduro es el encargado en palacio y el hombre de Cuba en Venezuela. Al asesinato moral de Chávez (vía CNN, Globovisión, El País, Televisa et al) y la reducción de Maduro a un sacerdote más del culto chavista (Krauze), la reacción suma elementos como reconciliación y diálogo, atribuyendo al otro el odio entre las familias y la catástrofe económica. Caldo de cultivo que en la fase poselectoral podría derivar en denuncias de fraude y desconocimiento de resultados, para generar caos y desestabilización social y facilitar la tipificación de Venezuela como un Estado forajido o canalla a ser intervenido humanitariamente por Washington y sus aliados de la OTAN. En el fondo, es el petróleo, claro.

martes, 26 de marzo de 2013

CHAVEZ y BOLÍVAR



  LIC. FERNANDO PEREZ
                                                                                              CHAVEZ y BOLÍVAR

                    
!Imaginemos el encuentro de CHAVEZ con BOLÍVAR 
  En el suelo sagrado de los héroes !
 El comandante se presenta firme a Nuestro libertador Simón Bolívar, sollozo, triste con lágrimas en sus ojos pensando en su pueblo hermoso  fiel a el,  dice?: “aquí estoy mi General en jefe, Comandante de mil Batallas. Cumpliendo las ordenes de la figura mas extraordinaria de la Revolución Espiritual, Jesús de Nazaret.
 Le daré parte mi General Bolívar de lo acontecido en el suelo sagrado de la América que usted liberto. Me propuse junto a mi pueblo en sacar del sótano del olvido lo que usted nos enseño, el Amor a la Patria, Que la educación son los pilares de la república y el futuro de la nación. Creando a si las misiones educativas y  sociales para el beneficio de Nuestro amado Pueblo,  nos forzamos en recuperar todo aquello que la oligarquía Venezolana le vendieron al capitalismos mundial, Nuestras empresas nacionales, PDVSA, CANTV  y los recursos naturales y minerales de hierro, “Si mi General” fue sin duda una Gran Batalla para su recuperación, conté con un pueblo fiel y Revolucionario, valiente y perseverante “carajo admirable¡ luego pensé en la unidad  latinoamericana, ¡ su sueño mi General ¡ el mas importante de todos, empezamos una vez mas.  Profundice todos sus escrito, proclamas, cartas y aprendí de usted, su perseverancia, busque a los lideres latinoamericanos mas cercanos a los ideales Bolivarianos y pensé en Bolivia, su hija predilecta como usted la llamo,  allí estaba.. Evo Morales dispuesto y aferrado al triunfo de la Patria Grande a la unificación de Latinoamérica, luego  Ecuador y allí estaba “ Rafael Correa,  fuimos creciendo con Lula, Cristina, Daniel, Pepe y  junto a los pueblos de la Naciones Latinoamericana,  y Allí  nació tu sueño, UNASUR, luego la CELAC, todo para ti mi Comandante, tal como tu nos había Enseñado las profecías y advertencias,  “los Estados Unidos parecen destinados por la providencia  para  plagar la América de miseria y de hambre en  nombre de la LIBERTAD”y No podemos permitir que los Estados Unidos participen en Nuestros asuntos Hispanoamericanos, Invitar a los Estados Unidos al seno de Nuestra organización donde se debate el destino de Nuestros Pueblos, es como invitar al Gato a la fiesta de los ratones.. ¡Si mi comandante, siempre pensando lo que tu nos reafirmaste de la patria en tus cartas: “Venezuela es la puerta de entrada de Sudamérica; es el destino del continente, es ejemplo del mundo y la esperanza del universo” a si fue mi trabajo Junto al pueblo, perseverante fiel a ti.
 ¡¡ “ Bolívar lo mira y contempla en Chávez la semilla fecunda que flóresen en los campos de Batalla del Continente de América,   ¡exclama¡ “veo a la América sentada sobre el trono de la libertad, empuñando el cetro de la justicia, coronada por la gloria y mostrando al mundo antiguo la majestad del mundo moderno,”  se abrazan fuertemente Mientras contempla al pueblo llorar con pasión, pero con una madures política hacia nuevas victorias por la unidad del continente y para siempre. "VIVA CHAVEZ” "VIVA BOLÍVAR"
Venceremos…. 

lunes, 14 de enero de 2013

EL JURAMENTO COLECTIVO HISTORICO

El día 10 de enero del 2013 en Venezuela, ocurrió un hecho trascendental nunca visto o realizado en Venezuela o en Latinoamérica, el juramento colectivo histórico realizado por el pueblo venezolano solo comparado  por el juramento que realizó el Libertador Simón Bolívar en el Monte Sacro, El 15 de agosto de 1805,  en compañía de Don Simón Rodríguez y Fernando Toro, Su texto dice:   “Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”.
 Un pueblo llamado a respaldar a un proyecto ideológico llamado “TODOS SOMOS CHAVEZ”, un Presidente o hombre sencillo, humilde que ha logrado establecer las diferencia del capitalismo salvaje con una nueva alternativa llamada socialismo del siglo X X I, ha luchado sin descanso en la consolidación de  la unión de los países de América Latina y el Caribe, a través de la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en diciembre de 2011. La presencia de presidentes latinoamericanos y delegaciones presente en el acto de juramentación del pueblo venezolano que con voz colectiva “Juro, ante esta Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, absoluta lealtad. Juro que defenderé esta constitución, nuestra democracia popular y el derecho a construir el socialismo en esta patria. Juro que me comprometo a llevar adelante el programa de la patria defendiendo la presidencia del comandante con la razón, con la verdad, con la fuerza y la inteligencia. 
Hoy le decimos a nuestro comandante que se recupere, que el pueblo, cada barrio que se ha liberado  del yugo de la oligarquía jura defender la revolución… ¡Que viva Chávez!”. Hubo fue un pacto sagrado entre el pueblo venezolano y su líder. “Yo soy Chávez”, con el tricolor nacional y con muchas energías, Todos querían estar presente para demostrar que “hay un pueblo que está resteado con Chávez”. Millones de espectadores de todo el mundo observaron la valentía de una nación que se levanta con gallardía,  para enfrentar el dominio de unas naciones  poderosas explotadoras, manipuladora de la voluntad de los pueblos del mundo. 

viernes, 21 de diciembre de 2012

La enfermedad de Chávez y el futuro de Venezuela

 El pasado sábado por la noche, en cadena nacional, el presidente venezolano Hugo Chávez anunció la reaparición de “ algunas células malignas” en su cuerpo. Además, afirmó la necesidad de someterse a una nueva cirugía para extirpar el tumor, solicitó a la Asamblea Nacional el permiso para viajar a Cuba a realizar la operación, y pidió al pueblo venezolano apoyar al Vicepresidente Nicolas Maduro en caso de quedar inhabilitado. 
  El discurso y la unidad
Con tranquilidad, y flanqueado por Maduro y Diosdado Cabello (Presidente de la Asamblea Nacional), Chávez hizo en su discurso un recorrido por las “batallas históricas” en la historia venezolana, para luego hablar –con honestidad y claridad- sobre su otra “batalla”. Aclaró, con humildad, que la Revolución Bolivariana “ no depende de un hombre, hemos pasado etapas y hoy tenemos un liderazgo colectivo que se ha desplegado por todas partes” . Así, celebró el “fervor organizativo de las bases populares, de participación, eso nunca se vio aquí ¡jamás! Desde hace mucho tiempo no se había visto. Creo que jamás se vio en verdad en casi 200 años.
Luego manifestó que, en caso que “algo ocurriera que me inhabilitara de alguna manera”, Nicolas Maduro sería el candidato elegido por el PSUV y el Gran Polo Patriótico para sucederlo. Las palabras de Chávez para el actual Vicepresidente y ex Canciller fueron elocuentes: “Es uno de los líderes jóvenes de mayor capacidad para continuar, si es que yo no pudiera , con su mano firme, con su mirada, con su corazón de hombre del pueblo, con su don de gente, con su inteligencia, con el reconocimiento internacional que se ha ganado, con su liderazgo, al frente de la Presidencia de la República, dirigiendo, junto al pueblo siempre y subordinado a los intereses del pueblo, los destinos de esta Patria”.
Tras ello, finalizó la intervención reclamando a las organizaciones sociales y colectivos espíritu unitario en las filas de la Revolución Bolivariana, al decir que, desde afuera, “no faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán. Ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras, como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria” .
Solidaridad internacional 

Apenas conocida la noticia, diversos dirigentes políticos de América Latina hicieron conocer su solidaridad con Chávez. Desde Barcelona, España, el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales , expresó “ a nombre del gobierno y del mío, nuestra preocupación y nuestra tristeza. Somos una familia grande, los hijos y los nietos de Simón Bolívar, por lo que este dolor es compartido hoy con el pueblo venezolano. Presidente, en este momento tan difícil, mucha suerte, mucha fortaleza, por el bien de la Patria Grande ”. En sintonía con Morales, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, pidió orar la salud de Chávez.
A su vez, más de 25 organizaciones sociales argentinas emitieron una declaración conjunta titulada “Con Hugo Chávez, siempre!¨. Las organizaciones, entre las que se destacan el Capitulo Argentina de los Movimientos Sociales hacia el ALBA, el Movimiento Nacional Campesino Indígena y la Organización Social y Política Los Pibes, expresaron que “estamos con Chávez porque representa la unidad latinoamericana antiimperialista. Estamos con Chávez porque nadie jamás hizo tanto por los humildes y condenados de la tierra, en tan poco tiempo. Estamos con Chávez, en las buenas y en las malas, porque su liderazgo nos convoca a seguir caminando hacia la segunda y definitiva independencia”. En La Habana, además, decenas de venezolanos que se encuentran estudiando en Cuba realizaron el domingo una movilización a la Embajada de la República Bolivariana, bajo el lema “Viviremos y Venceremos”. Esa solidaridad también se expresará este lunes en las redes virtuales, con un “tuitazo” por la salud del presidente venezolano a las 13.30 hs de Argentina (12 hs Venezuela).
La movilización por Chávez de los movimientos sociales a escala continental demuestra el papel que el presidente venezolano ha jugado, en estos 14 años, poniendo de relieve una perspectiva antiimperialista y popular, fomentando la participación protagónica de la sociedad, y planteando un horizonte socialista para nuestros pueblos.

Un avance irreversible

 
 El PSUV obtuvo una victoria arrasadora en las elecciones venezolanas. La derecha esperaba que, ante la enfermedad del presidente Hugo Chávez, cundieran el desaliento y la resignación que harían morder el polvo de la derrota a los bolivarianos. Ocurrió exactamente lo contrario: el chavismo avanzó en los grandes bastiones de la oposición, que sólo pudo retener tres de los siete estados que antes controlaba. Triunfó en Zulia, emporio petrolero y el estado con mayor población, y en Carabobo, núcleo industrial del país. Aparte se alzó con la victoria en Táchira, estado fronterizo con Colombia y ruta preferencial de paramilitares y narcos para sembrar el terror en Venezuela; y en la insular Nueva Esparta.

Hay un par de casos que merecen un párrafo aparte: en Zulia el candidato de la derecha, Pablo Pérez, no pudo ser reelecto perdiendo casi 85.000 votos en el camino y bajando del 53 por ciento, obtenido en las elecciones del 2008, al 48 por ciento. Mientras, el candidato chavista subía del 45 al 52 por ciento, cosechando una clarísima victoria en un estado que había sido tradicionalmente hostil a los bolivarianos. Y en Miranda el ex candidato presidencial Henrique Capriles ni siquiera mantuvo su caudal electoral: había obtenido el 53 por ciento en el 2008 y logró el 52 por ciento anteayer, reduciendo el margen de su victoria y fracasando en su apuesta –y la de toda la derecha y el imperio– de transformar su protagonismo en la reciente pugna presidencial en un trampolín que lo instalase como el gran contendor del chavismo para las elecciones presidenciales que eventualmente pudieran tener lugar en el caso de que Chávez no asumiera la presidencia el próximo 10 de enero.

¿Cuál es la principal lección que puede extraerse de lo ocurrido el domingo pasado? A nuestro juicio, que las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales que tuvieron lugar a lo largo de catorce años de hegemonía chavista han tenido un calado tan hondo que aun en ausencia del líder histórico y fundador del movimiento sus voceros y sucesores están en condiciones de derrotar ampliamente a sus adversarios. Más allá de las controversias que, ante los ojos de las clases y capas su-balternas, pudiera suscitar uno u otro personaje del elenco bolivariano, ellos son percibidos como representantes de la nueva etapa histórica por la que comenzó a transitar Venezuela desde comienzos de 1999, y ese pueblo no está dispuesto a regresar al pasado. La oposición, al menos hasta ahora, no aparece como una alternativa ni cuenta con un referente capaz de derrotar al chavismo. Cuesta pensar que en la eventualidad de una elección presidencial –precipitada por la inhabilitación absoluta que pudiera tener Hugo Chávez para asumir la presidencia– Capriles pudiera construir un liderazgo que, más allá de la mercadotecnia política ofrecida y financiada por Estados Unidos, tuviera la fuerza necesaria como para oponerse a la eficacia práctica del legado histórico del chavismo. Es decir, a la ciudadanización de grandes masas tradicionalmente excluidas y explotadas y a los grandes avances en materia de salud, educación, cultura, vivienda, seguridad social y recreación.

En este sentido podría arriesgarse la hipótesis de que el proceso bolivariano habría pasado un punto de no retorno, constituyendo una sólida y perdurable mayoría electoral suficientemente blindada ante los ocasionales sinsabores de la coyuntura o las frustraciones provocadas por algunas decepcionantes (y puntuales) experiencias de gobierno. La historia del Partido del Congreso en la India, del PRI en México y del peronismo en la Argentina son otros tantos ejemplos que confirman que cuando la hegemonía electoral se asienta sobre las raíces de un proceso de profundas transformaciones –aun cuando se encuentre en curso, como es el caso de Venezuela–, la correlación de fuerzas que se arraiga en el plano de lo social y que opone a ricos y pobres, capitalistas y trabajadores, no puede dejar de proyectarse sobre los procesos políticos electorales. Esto fue lo que ocurrió en las recientes elecciones venezolanas, que ratifica lo que expresara Fidel en su carta a Nicolás Maduro, el 15 de diciembre, cuando dijo que tenía la seguridad de que por dolorosa que fuese la ausencia de Chávez, los venezolanos “serían capaces de continuar su obra”. Quienes también van a continuar su obra van a ser los imperialistas y sus aliados locales, de modo que será preciso mantenerse en una actitud de permanente vigilancia. Porque, si no pudieron derrotar al chavismo en las elecciones sólo por un alarde de ingenuidad podría pensarse que ahora archivarán sus proyectos de dominación y se quedarán de brazos cruzados, resignados ante el inapelable veredicto de las urnas.

Un homenaje a Chávez y otra derrota de EEUU

 
El abrumador triunfo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en las elecciones de este domingo en ese país constituyó sin duda alguna un merecido homenaje al Presidente Hugo Chávez, y otra derrota contundente en menos de dos meses para la derecha ultraconservadora latinoamericana y para sus patronos de Estados Unidos. 

La victoria de los Socialistas en 20 de las 23 gobernaciones de esa nación fue además una respuesta contundente a declaraciones indignas del inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, sobre Chávez, quien se encuentra en proceso de recuperación en Cuba, luego de ser sometido a una compleja y delicada operación.
Venezuela volvió a propinarle otro duro guantazo a Washington que ha hecho lo imposible, a través de sus conocidos métodos de subversión, por lograr que las tradicionales fuerzas políticas neoliberales vuelvan al poder en ese estado de nuestra región, y se interrumpa la Revolución liderada por su actual mandatario. 

El régimen norteamericano encabezado por Obama ya había sufrido otro contundente revés con el triunfo de Chávez en las elecciones presidenciales de noviembre pasado, en las cuales liquidó al candidato promovido y financiado por la Casa Blanca Henrique Capriles.
Tras los recién celebrados comicios regionales, el PSUV controla ahora más del 94 por ciento del territorio venezolano, lo que le permite consolidar el proyecto independentista y soberano emprendido por Chávez, y que se extiende hoy como pólvora por toda America Latina.
No es un secreto para nadie que la conquista de los Socialistas venezolanos constituye asimismo un espaldarazo a los procesos de cambios que tienen lugar en un grupo de países latinoamericanos, como Ecuador, Bolivia, Uruguay, Argentina y Nicaragua, por citar algunos.
Al mismo tiempo, es un importante empuje para la consolidación de la unidad regional a través de organizaciones integracionistas creadas en los últimos años, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y El Mercado Común del Sur (MECOSUR).
De otro lado, la victoria del PSUV evidencia claramente el fortalecimiento del liderazgo de Chávez, no solo en su país, sino también internacionalmente, algo que le preocupa mucho a Washington, y que ha dejado claro, al apostar hasta por una eventual desaparición física del presidente. 

Pero las muestras de solidaridad en todos los rincones del planeta hacia el mandatario venezolano y líder latinoamericano han opacado los deseos perversos del régimen de Estados Unidos, que una vez más ha demostrado que no tiene ni gota de humanidad, y carece totalmente de escrúpulos. 

miércoles, 10 de octubre de 2012

Por qué Chávez triunfó II

 

Las riquezas naturales de Venezuela fueron saqueadas durante largas décadas por Estados Unidos y las empresas transnacionales, sin que el pueblo recibiera los dividendos de sus abundantes recursos petroleros y minerales. Los beneficios iban a parar a las capitales occidentales y a las manos de la burguesía nacional pero tras la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, el panorama cambió totalmente. 

La victoria electoral de Chávez en las recientes elecciones presidenciales por amplio margen del 10 % por encima del contendiente derechista Henrique Capriles, la obtuvo pese a la enorme campaña de los medios de comunicación, tanto nacionales como extranjeros que levantaron la imagen de su contendiente y llamaban a la población a buscar el llamado sueño americano que, por cierto, se ha convertido en un los últimos años en una pesadilla para más de 50 000 000 de estadounidenses.
Dentro de Venezuela, la mayoría de las cadenas de televisión y radio están dirigidas por la derecha criolla que ten’ia intenciones de volver a convertir al país en un apéndice directo de Washington y de las transnacionales en aras del enriquecimiento de unos pocos y el empobrecimiento de la mayoría. 

Tras la llegada de Chávez al poder en 1999, el 60 % de la población que se hallaba en condiciones de hambre y pobreza, comenzó a salir de ese abismo y por primera vez tuvieron acceso a educación y atención médica gratuita y a una mejor alimentación.
Sus logros han sido reconocidos por organismos internacionales comola Comisión Económica para América Latina (CEPAL) que un informe divulgado recientemente explicó que mientras la pobreza se incrementó entre 1990 y 2011 en algunas naciones en la región “en Venezuela se redujo en más del 50 %”.
Según CEPAL, la nación bolivariana disminuyó del 60 % al 23 % la pobreza general y en cuanto a la pobreza extrema aún es más drástica: de 29 % a 7 %”, e invitó a continuar esos logros en los próximos veinte años.
Pese a sufrir en años anteriores fuertes desastres naturales tras inundaciones que afectaron a 12 Estados con millonarias pérdidas económicas y miles de viviendas destruidas, el Gobierno logró revertir la situación al aportar grandes sumas de dinero en beneficio de los afectados, en contraposición a similares sucesos ocurridos en varios países de América Latina y del mundo que tras años de sufrir catástrofes, aun padecen de escenarios extremos. 

Desde hace tres años la nación bolivariana impulsa un amplio y ambicioso programa de reconstrucción nacional con prioridad en la fabricación de viviendas, no solo para los afectados sino también para los millones de personas que durante las pseudo repúblicas han vivido en tugurios y en casuchas erigidas en los cerros del país solo con cartones y pedazos de zinc, sin tener agua potable, servicio sanitarios ni caminos loables de acceso.
La economía se ha estabilizado y luego de padecer los estertores producidos por la crisis económica capitalista mundial y la baja en los precios del petróleo, su principal fuente de ingresos, en los dos ‘últimos años el Producto Interno Bruto ha crecido cerca del 4 %.
A la par, Venezuela hay ido vertiginosamente diversificando sus producciones y ya no solo depende del petróleo y sus derivados, sino que se han construido fábricas de tractores, automóviles, maquinarias agrícolas, de televisores, computadoras, celulares, de alimentos y hasta avanzó en el desarrollo de la telecomunicación satelital.
En este año se producen crecimientos en muchos renglones: instituciones financieras 9,2 %; comercio, 7,2 %; comunicaciones, 8,2 %; electricidad y agua, 6,5,3 %; servicios de transporte y almacenamiento, 5,8 %, servicios producidos por el Gobierno central, 3,9 % y la industria manufacturera, 2,3 %. 

En el sector petrolero el aumento anual ronda el 2,3 % y solo el pasado año ese sector atrajo capitales por 80 000 millones de dólares de compañías procedentes de varios continentes.
Si a la llegada de Chávez el desempleo era de casi el 20 %, la cifra se ha reducido a solo 7 %, logro que no pudo hacer ninguno de los anteriores gobiernos neoliberales.
Todo eso se ha alcanzado con la aplicación de una consecuente política de desarrollo social a favor de las grandes mayorías del país, que salieron a votar para que el comandante continuara su denominado Socialismo del siglo XXI.
En ese camino, se nacionalizaron compañías y se consolidó la soberanía sobre los recursos naturales como el petróleo, gas, oro y cuyos grandes dividendos se emplean en numerosas misiones sociales. 

Solo en el ámbito educacional aparecen las Misiones Ribas, Robinson, Sucre y Madres del Barrio, entre otras. Mediante el programa Canaima, se entregaron miles de computadoras a niños de la enseñanza primaria y de las Aldeas Universitarias, dirigidos a llevar los estudios superiores a cada uno de los 335 municipios. El analfabetismo fue erradicado del país y sus ciudadanos ya son tan fáciles de engañar con los cantos de sirena de los medios de comunicación de la derecha.
La salud se convirtió en un beneficio público al alcance de cualquier habitante, y esos servicios han salvado la vida de miles de personas o les ha devuelto la visión tras ser operados gratuitamente. La tasa de mortalidad infantil se redujo de 21,4 % en 1998 a 11,8 % en 2011. 

El ciudadano de a pie comprendió que ante todas esas bondades entregadas por el gobierno bolivariano debía salir en masa a votar por el único presidente en la historia de la nación que ha gobernado para el bien de su pueblo. Por eso Chávez ganó y la derecha pro norteamericana salió trasquilada.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Oposición perdida


Venezuela amaneció el sábado 25 de agosto conmocionada por la explosión registrada en la Refinería de Amuay. Por este hecho, la autoridad electoral suspendió el simulacro previsto para el día siguiente de cara a las votaciones que tendrán lugar el 7 de octubre para elegir de entre siete postulantes al próximo mandatario (período 2013-2019).


El presidente Hugo Chávez Frías registra una significativa ventaja en las intenciones de voto, pero reiteradamente ha pedido a sus seguidores no caer en el triunfalismo y, por el contrario, redoblar esfuerzos para alcanzar una votación contundente que contrarreste el “Plan B” de la oposición: la deslegitimación del proceso electoral y el posterior escenario de desestabilización...

Esta es la tercera contienda presidencial de Chávez, aunque durante su administración ha enfrentado 13 citas en las urnas de las cuales tan solo ha perdido una. En esta ocasión, su candidatura tiene el respaldo del Gran Polo Patriótico (GPP) que congrega a movimientos sociales y partidos políticos. Según la mayoría de las encuestas supera en torno a los 20 puntos porcentuales a su inmediato contendor, Henrique Capriles Radonski, candidato de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) conformada por una amalgama de fuerzas opositoras.
                                                            El último informe de Monitor País de la encuestadora Hinterlaces, con los resultados del trabajo de campo realizado entre el 28 de Julio y el 5 de Agosto, establece una diferencia de 18 puntos favorable al candidato del GPP, quien recibiría el respaldo del 48% de los votos frente al 30% de su opositor. El estudio indica también que existe un incremento de la percepción positiva sobre el rumbo del país y sobre la gestión del presidente Chávez con una cifra que llega al 67% de las personas consultadas.

Para ir más allá de las cifras, días atrás ALAI conversó con el presidente de Hinterlaces, Oscar Schemel, para quien el telón de fondo tiene que ver con la existencia de “un proceso de cambio cultural muy acentuado, un proceso de empoderamiento en los sectores populares muy profundo que comienza porque el discurso presidencial reivindicó la condición popular, que otorgó protagonismo a los sectores populares que se sentían excluidos, humillados. Sin embargo la oposición no solo que no logra entender esta nueva realidad, sino que la rechaza: está perdida”.


A su entender esto se debe a que hay una crisis en los sectores de la intelectualidad del campo opositor, ya que en lugar de estar analizando, proponiendo paradigmas, “se han convertido más en agitadores que en intérpretes y eso ha dificultado la comprensión de lo que está ocurriendo en Venezuela por parte de las élites y de la élite política en particular. Ellos se mueven en un país que ya no existe, por eso, si bien recogen el descontento y el rechazo al gobierno, no logran convertirse en una alternativa y mucho menos en los sectores populares. Eso es lo que explica un poco que el Presidente mantiene niveles altos de popularidad y que a pesar de las fallas en la gestión pública hoy sigue siendo la primera opción electoral”.


Además que se han cambiado las significaciones del acontecer nacional, acota Schemel, “hay un proceso de madurez ciudadana y democrática que ha empoderado a los sectores populares que no solo implica estar involucrados en la agenda pública, sino que se están organizando y están haciendo un ejercicio de la democracia distinto al tradicional y por eso comienzan a cambiar el perfil de las demandas. Esto es, ya el modelo de inclusión está establecido y ahora las demandas tienen que ver con la gestión, con la eficiencia”.

Ante estos nuevos parámetros, preguntamos, cómo responde el candidato de la oposición: “con una estrategia de marketing que no logra incidir dada la mayor complejidad de lo que está pasando. ¿Qué deben haber descubierto? seguramente que la gente no quiere un cambio, que el deseo de cambio tiene que ver más con la rectificación, con que el modelo funcione. Entonces diseñaron una estrategia débil porque subestima el papel de la comunicación en un proceso donde la cultura ha sido un factor fundamental de cambio. Quizá lo más importante que descubrieron es que no había que acentuar la percepción de que la oposición era un potencial restaurador de la exclusión, entonces tienen un candidato que dice respaldar los programas sociales pero que no le agrega mayor significado. Como han subestimado el papel de la comunicación, el discurso del candidato se ha quedado en lo básico, en denunciar los problemas de gestión que tienen que ver con la ineficiencia pero no propone alternativas, de ahí que no ha tenido impacto”.
Además de un discurso muy básico, para el presidente de Hinterlaces las propuestas del candidato opositor “son muy simples, muy racionales, muy técnicas, que no llegan a impactar emocionalmente a la población. Cuando habla de empleo se refiere a la confianza, a la inversión, siendo que para los sectores populares el empleo es familia, futuro de los hijos, dignidad, respeto, buena remuneración; tiene otro significado. En el discurso de la oposición ese significado no existe, es un discurso más tecnócrata que no sintoniza con la nueva cultura política, que está muy cargada de emocionabilidad”.

“Las élites siguen pensando que la confrontación política es electoral básicamente –precisa-, y no se dan cuenta que es una confrontación cultural entre una visión de país y otra que está ya en la nueva cultura política, incluso todavía piensan que el respaldo al presidente Chávez tiene que ver fundamentalmente con la relación clientelar y no con una identificación con el discurso, la visión, los valores, el modelo. Es más no ven que es un proceso que ha acentuado el liderazgo del presidente Chávez hasta niveles casi religiosos. En la calificación positiva de gestión hay un soporte afectivo, hay una relación casi pasional entre Chávez y los sectores populares, sus discursos más allá de que han creado una nueva cultura política, también han creado una comunidad emocional que ha servido de soporte al proceso bolivariano, de ahí que el proceso no tiene vuelta”.
  
Por otro lado, añade, “en varias investigaciones que hemos hecho después del anuncio de la enfermedad del presidente Chávez, hemos preguntado si el proceso sobreviviría y la gente respondía que sí, que el proceso iba a continuar, que eso no tenía marcha atrás. Y en una medición electoral registramos que otro candidato del oficialismo no estaría en desventaja. Incluso en las encuestas que favorecen a Enrique Carriles la diferencia es pequeña, lo que te da una señal inequívoca de que el proceso pareciera ya estar sembrado, porque son cambios culturales. Y esto también se puede apreciar cuando la gente coincide en señalar que el principal logro de este proceso es la politización de la sociedad, el involucramiento, la participación, que va más allá de lo simbólico, de lo electoral”.

¿Qué podría alterar las tendencias en curso? “Solo un hecho excepcional”, responde, para luego añadir: “hechos como los apagones, sabotajes, generan el caos que los medios precisan para exacerbar la angustia. Eso puede ayudar no a que Chávez no gane sino a que se reduzca la brecha y poder hablar de resultados reñidos, que es lo que están intentando colocar, para desplegar un escenario de desestabilización, movilizaciones, protestas, denuncias de fraude”. Queda por ver si el accidente de Amuay resulta ser “un hecho excepcional”.

jueves, 23 de agosto de 2012

El invencible Hugo Chávez

 
 
La reelección del presidente venezolano Hugo Chávez en los comicios del 7 de octubre es confirmada por todas las encuestas con una ventaja de entre 17 y 27 puntos. Estudios realizados por el estadunidense Peter Greemberg, asesor del candidato del imperialismo y la contrarrevolución Henrique Capriles Radonsky, le otorgan al líder venezolano entre 13 y 18 puntos de ventaja, imposibles de remontar.
Pero más importante que el dato frío es el sentido profundo de lo que expresa. Incomparable con una distancia semejante si se tratara de una elección en otros muchos países del mundo. Y es que no hay número que pueda dar cabal idea del cariño, la simpatía y la admiración que continúa despertando Chávez en el pueblo venezolano después de 14 años en la presidencia, de haber sido ganador de doce de trece desafíos electorales –entre ellos un referendo revocatorio-, de soportar el costo económico de la escalada subversiva yanqui-patronal coronada por el golpe de Estado y el golpe petrolero y una de las más prolongadas y sistemáticas campañas de linchamiento mediático internacional. No hay cifra que pueda medir la conciencia política alcanzada en estos años por los venezolanos, que votan por un abanderado explícito del socialismo. La pregunta es qué hace posible este fenómeno político.

Venezuela llegó a tener uno de los PIB per cápita más altos de América Latina en los años del boom petrolero de los setentas pero se distribuía de manera extremadamente desigual y una parte importante de su población permanecía sumida en la marginación, la ignorancia, la insalubridad y la pobreza. Ello es revelador del menosprecio de la oligarquía por los pobres, en su mayoría negros y mestizos, y también de su racismo incurable. Situación agravada considerablemente cuando la caída de los precios del petróleo coincidió con una de las más crudas formas de aplicación del neoliberalismo en América Latina. Se trató de un plan deliberado de Washington en contubernio con la oligarquía para apropiarse de las empresas públicas –el petróleo en la mira- mediante la imposición de planes de ajuste del Banco Mundial(BM) y el Fondo Monetario Internacional(FMI) para endeudar al país de por vida. Un día, durante el gobierno del socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, los trabajadores se percataron al salir de su casa que el nuevo precio del trasporte público superaba lo que iban a ganar en la jornada. El alza se extendía a muchos otros artículos de primera necesidad y el país se incendió. El caracazo(1989), sublevación popular espontánea contra este asalto inaudito, condujo al pronunciamiento militar del entonces desconocido teniente coronel Chávez(1992) y desembocó en el gran movimiento de masas que lo alzó a la presidencia en 1998.

Una gran conquista del gobierno bolivariano fue la rápida cancelación de la deuda contraída por los gobiernos neoliberales con el BM y el FMI. Esto fue posible porque Chávez revivió a la OPEP y logró dignificar los precios del crudo, de modo que el Estado dispuso de fondos suficientes para pagar el adeudo y canalizar por primera vez en la historia venezolana el grueso de la renta petrolera al desarrollo social y económico. Con estos fondos y decisiva voluntad política se liquidó el analfabetismo, aumentó considerablemente la matricula escolar en todos los niveles de enseñanza, se llevó la asistencia médica a millones que no la recibían, se financian cooperativas y pymes, nuevas fábricas y proyectos agropecuarios. Venezuela ha triplicado el PIB de 1998 y salvo un interludio en 2009 y 2010 su economía ha continuado pujante en medio de la crisis internacional y crece 5 por ciento este año. El salario mínimo es el más alto de la región y en las tiendas del Estado los productos de la canasta básica cuestan la mitad. Desde 2011 el gobierno ha construido 213 mil viviendas. Chávez es líder de la integración latinoamericana, que se potenciará con el ingreso de Caracas al Mercosur. 

Capriles ha intentado apropiarse de consignas del chavismo y habla de combatir una pobreza cuyos rezagos se deben únicamente al saqueo de Venezuela por la oligarquía de la que él y su familia son ilustres miembros. Llegó a decir que imitaría el modelo de Lula sin saber que el brasileño iba a dar su apoyo rotundo a la reelección del bolivariano.
El secreto de Chávez es que el pueblo lo ve como su expresión más pura, con él entró a Miraflores y no está dispuesto a marcharse. Podrá faltar quien sabe cuándo, pero quedará su impronta.

"Chávez no solamente es un líder político sino también un revolucionario que ha defendido a los oprimidos"

 
 Con el fin de conocer el panorama político del país, así como las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre en Venezuela, y las recientes declaraciones que emitió el ex mandatario neogranadino, Álvaro Uribe, en contra del país, se entrevistó al editor de Kaos en la Red de España, el sociólogo y licenciado en estudios internacionales sobre América Latina, el catalán Aníbal Garzón Baeza, quien efectuó un amplio análisis sobre los diversos acontecimientos de la nación sudamericana. 
 
 LB – Recientemente el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, manifestó que durante su gobierno estuvo a punto de realizar una intervención milita en territorio venezolano, pero por tiempo no la realizó. ¿Qué opina al respecto?
-Hay que analizar el impacto político que busca Uribe con su demagógico discurso. Cualquier analista sabe que Uribe jamás ha tenido posibilidades en realizar una intervención militar en Venezuela, por varios factores. El primero es que si hubiese atacado al país muchas de sus tropas militares tendrían que desplazarse al conflicto bélico binacional dejando espacio libre a las guerrillas de las FARC y el ELN, las cuales tuvieron que ceder territorios controlados tras el Plan de Colombia apoyado por Estado Unidos y Europa en 1999. Con el conflicto binacional las guerrillas ganarían peso político y terreno contra las fuerzas del estado colombiano. Como segundo factor el conflicto pasaría las fronteras y se convertiría en una acción continental. Venezuela es un país que con Chávez ha fortalecido las relaciones con otros países latinoamericanos con sus fuertes acciones de la cooperación Sur-Sur como el Petrocaribe o la ALBA-TCP, además de conseguir superar el control histórico de la OEA llevando iniciativas de fundar nuevas organizaciones como la CELAG o UNASUR, e ingresando en el MERCOSUR actualmente, y por ello un intento de invasión de Colombia a Venezuela haría que varios países de América Latina apoyarían a Chávez, no en base a simpatías políticas sino en contra del que ataque contra la integración continental. Así, la estrategia demagógica de Uribe busca atraer a esos sectores ultraderechoides y antisocialistas colombianos que son críticos con las nuevas y estables relaciones del actual presidente colombiano Juan Manuel Santos con Hugo Chávez.
LB - Para nadie es un secreto que el ex mandatario neogranadino asesora al candidato de la derecha Henrique Capriles. ¿Cómo ves esa relación, los llevará por buen camino?

- Recordemos que el mismo Capriles inició su campaña con una retórica de implementar un capitalismo social de modelo brasileño. Los falsos discursos son un indicador de las realidades contextuales de la región. Actualmente en América Latina domina una ideología antineoliberal, incluso las mismas burguesías para ganarse votos populares la utilizan aunque sean el modelo ideal que buscan. Pero las demagogias tienen un límite y la relación Capriles con Uribe es manifiesta, pero no solamente por el vínculo de estos dos personajes sino de toda una estructura de la derecha internacional neoliberal, mediante otros políticos como el mismo Aznar o Bush, que se reunieron con el empresario venezolano Gustavo Cisneros, partidario de la elección de Capriles, en febrero de 2011 en la República Dominicana para planificar sus acciones contra la reelección de Chávez. Según la pregunta, si es visible en el pueblo venezolano la relación Capriles y Uribe creo que ha sido un gran error de Capriles alienarse con el fascista Uribe, justamente un político desprestigiado a nivel continental, donde se conocen sus estrategias belicistas como su relación con los mismos paramilitares, los falsos positivos, o sus matanzas a la población civil como la fosa común La Macarena.
LB -¿De acuerdo a tu punto de vista en qué se diferencia el ex gobernador de Miranda con el actual mandatario Hugo Chávez?

- Fácilmente se diferencian en lo que ha sido el actor del motor de la historia según Karl Marx, las clases sociales. Mientras Chávez en sus 13 años de gestión ha buscado mejorar las condiciones de la clase social oprimida, dar servicios a los sin recursos, como salud, educación, vivienda, Capriles busca paralizar todo este proceso a favor de privatizar todos los servicios, reducir el papel del Estado en la economía para que vuelva a ser el mercado el supuesto regulador de la sociedad, un mercado que deja a una gran parte de la población marginada por falta de capital. Esto no es algo nuevo, se repite la historia en la dialéctica entre la izquierda y al derecha, donde cada sector define los intereses de una clase social.
LB -Para este 7 de octubre se llevará a cabo las elecciones a la presidencia en Venezuela, considera que están dadas las condiciones para que sea ratificado el presidente Hugo Chávez.

-Según la mayoría de las diferentes encuestas electorales Chávez superaría el 50% de los votos y Capriles no llegará ni al 30%. Estos datos definen la victoria de Chávez, pero más allá de estas fuentes secundarias, la pregunta debería ser otra. ¿Qué sucedería si Chávez no ganará las elecciones presidenciales? ¿Podría generarse en Venezuela un conflicto armado? Recordemos que la derecha antidemocráticamente buscó eliminar a Chávez tras el intento de golpe de Estado en el 2002, pero la población civil con 3 años de la presidencia del Comandante salió a defenderle y a paralizar esa intentona golpista. 10 años después de ese golpe de Estado en Venezuela se han establecido fuertes estructuras políticas de base, como los consejos comunales, que son actores sociales que gestionan parte de los recursos de la Revolución Bolivariana. Seguramente que estos actores con la llegada de la derecha al poder serían reprimidos y esto podría generar un fuerte conflicto nacional con una gran resonancia continental.
LB- ¿A pesar de las diversas campañas y situaciones que ha afrontado el mandatario venezolano, como un golpe de Estado, un paro petrolero, entre otros, desde tu punto de vista qué ha mantenido a Chávez para que se consolide y sea referencia no sólo en la Nación sino fuera de las fronteras?

- A nivel interno el factor principal ha sido reconstruir un nuevo estado que ha hecho que decenas de miles de personas que estaban excluidas del sistema hayan sido insertadas. Recordemos que el golpe de Estado fue abatido por las clases más populares, no por una clase media que hoy es chavista por el auge económico nacional, pero mañana puede estar en la oposición. El paro petrolero igual, fue defendido por jóvenes sin experiencia laboral en esa industria no por una aristocracia obrera que generó la huelga. Así que los mejores materiales ha sido la causa principal de la defensa del pueblo venezolano a Chávez. Mientras a nivel internacional posiblemente la causa principal ha sido más simbólica al ser Chávez un nuevo líder político que ha revitalizado el discurso de la izquierda mundial tras su crisis tras caída de la URSS.
LB- Aníbal como europeo, y una persona que ha viajado a diversos países, pudiendo conocer la realidad de esos pueblos ¿Por qué se debe apostar al socialismo y no al capitalismo?

- Dejando de lado mis criterios políticos y utilizando una base científica sociológica, podemos ver que con la implementación de un modelo socialista cualquier pueblo vive en unas condiciones mucho mas igualitarias donde las personas, nazcan en la familia que nazcan, tiene derecho a estudiar, a una salud pública, a un trabajo decente, para poder desarrollarse como individuos colectivos. Por ejemplo, en Cuba, desde la Revolución Socialista de 1959 y pese a sus duras condiciones por el bloqueo de los Estados Unidos, según el informe de UNICEF de 2012 es el único país latinoamericano sin desnutrición infantil. Podemos hablar de las que llaman potencias capitalistas regionales, como Brasil, México, Argentina, en base al uso de indicadores neoliberales como el Producto Interior Bruto (PIB), pero si un menor se muere por falta de alimentos o de servicios públicos, o unas personas pueden estudiar y otras no, para mi no son potencias sino sistemas arcaicos del colonialismo que hay que superar.
LB- ¿Para finalizar qué le dirías al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez?

Si el Comandante Hugo Chávez lee en algún momento esta entrevista quisiera felicitarle por el proceso de aprendizaje que ha tenido, y que ha replicado al pueblo venezolano, desde la llegada al poder democráticamente en 1999. Sus iniciales discursos keynesianos de la supuesta Tercera Vía, un modelo capitalista de origen teórico inglés, fueron superados por su inclinación por el modelo socialista latinoamericano que fue conociendo mediante su amplía lectura teórica y los logros conseguidos, y errores a corregir, en la historia de las revoluciones socialistas. Chávez no solamente es un líder político sino también un intelectual de los oprimidos del siglo XXI, y creo que es consciente de la lucha de clases nacionales e internacionales que ocupa la agenda política.